0

Pascua – La Isla del fin del mundo –

Isla de Pascua (idioma rapanui, Rapa NuiRapa grande) es una isla de Chile ubicada en la Polinesia, en medio del océano Pacífico. Tiene una superficie de 163,6 km² (lo que la convierte en la mayor de las islas del Chile insular) y una población de 3.791 habitantes, concentrados principalmente en Hanga Roa, capital y único poblado existente. La tierra más cercana es la isla Ducie, perteneciente al territorio británico de las Pitcairn.

Administrativamente, forma junto a la deshabitada isla Sala y Gómez la comuna de Isla de Pascua que forma la provincia de Isla de Pascua, perteneciente a la V Región de Valparaíso. Sin embargo, una reforma constitucional efectuada en 2007 estableció a la isla como un «territorio especial», de manera que su gobierno y administración serán regidos por un estatuto especial, contemplado en la ley orgánica constitucional respectiva, por dictarse.

La isla es uno de los principales destinos turísticos del país debido a su belleza natural y su misteriosa cultura ancestral de la etnia rapa nui, cuyos únicos vestigios corresponden a enormes estatuas conocidas como moáis. Para preservar dichas características, el gobierno administra a través de Conaf el Parque Nacional Rapa Nui, mientras que la Unesco declaró este parque como patrimonio de la humanidad en 1995.

Video:

2

Metaflex, material que puede hacer realidad la invisibilidad

Ser invisible ha sido hasta ahora una fantasía. En la Universidad de Saint Andrews han desarrollado un material, el Metaflex, que puede hacerlo real.

Metaflex es el nombre de un material diseñado por científicos que acerca un paso más a la fabricación de tejidos que permitan crear el efecto de la invisibilidad de los objetos.

El Metaflex es un meta-material, es decir, un material artificial que presenta propiedades electromagnéticas inusuales, propiedades que proceden de la estructura diseñada y no de su composición.

En el pasado ya se han desarrollado meta-materiales que curvan y canalizan la luz para convertir en invisibles los objetos en largas longitudes de onda, pero la luz visible supone un desafío mayor. La pequeña longitud de onda de la luz del día supone que los átomos del meta-material tengan que ser muy pequeños, y hasta ahora estos átomos menores sólo se han podido producir sobre superficies planas y duras, incompatibles con los tejidos de la ropa.

La novedad que aporta este trabajo es que el Metaflex consta de unas membranas flexibles de meta-material, creadas gracias al empleo de una nueva técnica que ha permitido liberar los meta-átomos de la superficie dura sobre la que fueron construidos. De esta manera, el Metaflex puede operar en longitudes de onda de unos 620 nanómetros dentro de la región de la luz visible.

La unión de estas membranas podría producir un «tejido inteligente», que sería el primer paso para fabricar una capa o cualquier otra prenda para «hacer desaparecer» a la persona que la porte.

Andrea Di Falco, director de la investigación, concluyó que «los meta-materiales nos dan el impulso último para poder manipular el comportamiento de la luz»

Fuente: EFE