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Agujeros del espacio

Imaginemos que el universo es un inmenso trozo de queso suizo galáctico.

Nuestro cosmos infinito podría estar repleto de una variedad de «agujeros» extraños y peculiares: negros, blancos, «micro» y agujeros de gusano. Estos agujeros son entradas donde los objetos y la materia pueden desaparecer, ser expulsados o escapar a algún otro lugar en el espacio-tiempo.

En la actualidad, conocemos la existencia de los agujeros negros, pero ahora los científicos están tratando de confirmar que otros agujeros están al acecho en el hiperespacio.

Un agujero blanco es lo contrario de un agujero negro, ya que en lugar de absorber la materia, la expulsa. El agujero de gusano es una entrada en la estructura del espacio y el tiempo.

En las ecuaciones de Einstein, se incluye la posibilidad de la existencia de estos agujeros. Conoceremos nuevos descubrimientos, entre ellos los agujeros negros binarios que colisionan, los agujeros negros intermedios y la fabricación de micro agujeros negros.

 

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Yo tuviera mi vida para vivirla de nuevo (Reflexion)

Me habría ido a la cama cuando estaba enferma en vez de pretender que la tierra se pararía si yo no estuviera en ella al día siguiente.

Hubiera encendido la vela rosada en forma de rosa antes de que se derritiera guardada en el armario.

Habría invitado a mis amigos a cenar sin importar que la alfombra estuviese manchada y el sofá descolorido.

Habría comido las palomitas de maíz en el «salón de las visitas» y me habría preocupado menos de la suciedad cuando alguien quisiese prender el fuego en la chimenea.

Me habría dado el tiempo para escuchar a mi abuelo divagando sobre su juventud.

Nunca habría insistido en llevar cerradas las ventanas del carro en un día de verano porque me acababa de peinar y no quería que mi pelo se desarreglara.

Me habría sentado en el prado sin importar las manchas de la hierba.

Habría llorado y reído menos viendo televisión y más mientras vivía la vida.

Nunca habría comprado algo debido a que era práctico, no se ensuciaba o estaba garantizado para durar toda la vida.

En lugar de evitar los nueve meses de embarazo, habría atesorado cada momento y comprendido que la maravilla que crecía dentro de mi, era mi única oportunidad en la vida de asistir a Dios en un milagro.

Cuando mis hijos me besasen impetuosamente, nunca habría dicho «más tarde, ahora ve y lavate para la cena», Habría habido más «te quiero» y más «lo siento»

Pero sobre todo, quiero darle otra oportunidad a la vida, quiero aprovechar cada minuto. Mirar las cosas y realmente verlas… vivirlas y nunca volver atrás…

¡DEJAR DEPREOCUPARME POR LAS COSAS PEQUEÑAS!!!

Autor: Erma Bombeck
(escrito después que ella descubriera que estaba muriendo de cáncer).

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Para que se hizo la gran piramide de Egipto

Si hasta ahora no nos ha quedado nada claro el cuándo, cómo y quién construyó la Gran Pirámide, el tratar de hablar de para qué uso se destinó, resulta totalmente gratuito por faltarnos las referencias suficientes que nos puedan dar alguna pista medianamente fiable. Existe una larga lista de posibles aplicaciones, aunque la que prevalece, como no podía ser de otra manera, es la de su utilización como monumento funerario o como teoría más atrevida entre los círculos oficiales, la de estar destinada a ritos y celebraciones religiosas de carácter especial.
Que existen suficientes indicios que señalan a la Gran Pirámide, como la primera y más antigua pirámide de Egipto.

Que Keops no fue su constructor, por lo que su datación en la IV Dinastía es totalmente errónea.

Que su diseño, al igual que otros monumentos asociados al Antiguo Imperio, nada tienen que ver con el resto de los existentes en Egipto, y que denuncian el uso de unos conocimientos y una tecnología, que nos llevan a sospechar cualquiera de los tres siguientes puntos, y que son parte de la filosofía de organizaciones como la Ancient Astronaut Society, fundada a mediados de los años setenta por Gene M. Phillips:
A-. Existió en la antigüedad una civilización totalmente desconocida para nosotros, con un alto desarrollo cultural y tecnológico.
B-. Hace miles de años, la Tierra fue visitada por alguna civilización exterior a nuestro planeta. Su paso dejo huella en distintas civilizaciones antiguas en forma de tecnología y conocimientos que fueron involucionando progresivamente, tras la marcha de estos visitantes.

C-. La combinación de ambos puntos anteriores.

El uso y la utilización de la Gran Pirámide, vendrían pues determinados por las necesidades de esta civilización desconocida y que nuestra lógica, factor determinante para la creación de nuestros parámetros técnicos y culturales de enjuiciamiento, no son capaces de asimilar.
Creemos pues, que sólo una revisión en toda regla de nuestra historia y de sus enclaves arqueológicos más importantes, serían capaces de arrojar algo de luz a nuestro pasado, y por qué no, también a nuestro futuro.
Sabemos que por infinidad de las tres: religiosos, políticos, económicos y demás intereses que nuestra sociedad mantiene, hoy por hoy, cualquier tentativa revisionista, no deja de ser más que una utopía.
TRES CLASES HAY DE IGNORANCIA:
NO SABER LO QUE DEBIERA SABERSE,
SABER MAL LO QUE SE SABE,
Y SABER LO QUE NO DEBIERA DE SABERSE.
Fuente: Serpico 2012
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¿y porqué no?

¿Alguna vez te has preguntado qué es eso de tener buena o mala suerte?

Sin duda alguna vez te habrás preguntado a ti mismo, porque esa persona que tú conoces parece tener una suerte asombrosa en todo lo que hace.

Ese personaje que aparece siempre durante algún periodo de nuestra vida bajo la apariencia de amigo, compañero de trabajo, conocido o vecino, parece ser dueño de todos los talismanes del mundo para conjurar las fuerzas del destino y conseguir que todo, absolutamente todo, le salga bien.

Y claro, por muy generoso que seas, a veces debajo de esa observación se oculta un puntito de envidia por la buena suerte del otro y cuando menos te lo esperas asoma las orejas un desalentador pensamiento que te dice que tu nunca podrás conseguir lo mismo por mucho que te esfuerces, porque, sencillamente no tienes suerte.

Las comparaciones siempre son odiosas, y quizá lo son más que nunca cuando uno mismo se compara con otra persona que, aparentemente, parece disfrutar de todos los vientos favorables del universo. Si alguna vez te ha asaltado la sensación de que no tienes suerte, te sugiero que no te quedes ahí. Es importante dar el siguiente paso y
formularse esta pregunta que tiene algo de desafío:

¿y porqué no?

Eso es exactamente: no hay nada, absolutamente nada que te impida ser una persona afortunada.

En tus manos están las riendas para dirigir tu caminar por la vida.

Todo DEPENDE DE TI.

-Autor Desconocido