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Educar más allá de las creencias

Fantástica intervención de Carlos González, maestro de secundaria de física y matemáticas durante 24 años, autor del libro «23 Maestros de Corazón», y del blog ladanzadelavida12.blogspot.com , durante el encuentro de formación en Pedagooogía 3000, con Noemi Paymal ( pedagooogia3000.info ) , con numerosos educadores profesionales y padres/madres.

Cuenta su visión de cómo estamos en éste momento la sociedad, como en una adolescencia, con miedos y unas creencias que nos limitan a sacar nuestros talentos y potencialidades.

Cómo hemos perdido el poder, y necesitamos entrar al adolescente interior y sanarlo.

Casi no recordamos qué sueños tenemos, y el victimismo y falta de poder nos bloquean.

Necesitamos empoderarnos, y liberarnos de las creencias que nos limitan, y los miedos a perder cosas, empleos, etc.
¿Cómo podemos recuperar el poder? Actuar desde el corazón, volver al hemisferio derecho, sacar nuestro coraje…

Actualmente trabaja en la divulgación del nuevo paradigma científico, el cual trata de unificar y clarificar toda la llamada Nueva Era, intentando crear un nuevo lenguaje en el que todas las tendencias se puedan encontrar a gusto, entenderse entre ellas y lograr transmitir un mensaje entendible al mayor número de personas.

http://vimeo.com/9374224

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Los verdaderos piratas en Somalia

¿Por qué un pobre país africano como Somalia reune en torno a sus costas una inconmesurable armada internacional de buques de guerra?

Los miserables y vendidos medios de comunicación nos siguen vendiendo el cuento de caperucita roja de que hay unos piratas negros muy malos que atacan a los bondadosos barcos pesqueros europeos, nada más lejos de la realidad. Por favor, apaguen la máquina de mentiras llamada TV y vean estos reportajes para descubrir quiénes son los verdaderos corsarios de Somalia.

Fuente: Despertares

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¿Puede la Luna ser la clave de la vida?

La Luna puede padecer un trozo de roca inerte, pero los científicos creen que pudo jugar un papel muy importante en el desarrollo y la evolución de la vida en la Tierra. Hace unos 4.500 millones de años, en los orígenes del Sistema Solar, el brutal impacto de un proyectil del tamaño de Marte contra nuestro joven mundo provocó una inmensa cantidad de escombros que salieron expulsados hacia el espacio. Ese material se acumuló en órbita alrededor de la Tierra y formó la Luna. En sus orígenes nuestro satélite estaba mucho más cerca de lo que está en la actualidad, lo que causaba mareas altas varias veces al día. Según los científicos, esto pudo haber contribuido a la evolución de la vida. Además, sin su compañera, la Tierra sufriría variaciones caóticas en la dirección de su eje de rotación, lo que daría lugar a dramáticas variaciones en el clima. Y precisamente un clima estable de más de mil millones de años pudo ser esencial para garantizar un entorno adecuado en el que las primeras criaturas se abrieran paso. Ahora, los astrónomos se preguntan si la misma historia pudo haberse repetido en otros lugares del Sistema Solar.

Los científicos creen que la Luna puede darnos una pista a la hora de buscar planetas fuera del Sistema Solar que tengan condiciones de habitabilidad. Aquellos parecidos a la Tierra que además dispongan de su propia luna pueden ser, quizás, los mejores candidatos. Investigadores de la Universidad de Zurich (Suiza) y del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA (Pasadena, California) han realizado un gran número de simulaciones para estudiar la formación de planetas rocosos en nuestro sistema solar a través del crecimiento accidental de miles de pequeños cuerpos rocosos en un disco alrededor del Sol. De esta forma, identificaron numerosas colisiones que formaron satélites durante este proceso y estimaron las masas de los compañeros generados.


Uno de cada doce

Por otra parte, se tuvo en cuenta la evolución orbital de los satélites, ya que las fuerzas de marea cambian el giro y la órbita de un satélite y pueden causar que se pierda en unos pocos miles de años en los casos más extremos. De su estudio, los científicos dedujeron que los sistemas Tierra-Luna ocurren con relativa frecuencia: uno de cada doce planetas parecidos a la Tierra probablemente albergan un satélite como el nuestro. Los investigadores dicen que hace falta más simulaciones para eliminar incertidumbres y obtener resultados más precisos. El estudio puede ser un paso más en la búsqueda de exoplanetas que puedan ser parecidos a la gran bola azul en la que vivimos, uno de los grandes retos científicos de los próximos años.

La investigación aparece publicada en la revista Icarus.

Fuente: ABC