Los animales identifican las almas llenas de amor

 

Especies que viven actualmente en la Tierra

Ocho millones, setecientas mil. Con un margen de error de “sólo” 1,3 millones. Es el nuevo cálculo del número de especies que viven actualmente en la Tierra. Se trata de la estimación más precisa jamás realizada. Hasta ahora, diversos estudios colocaban la cifra total en algún lugar indeterminado entre los tres y los cien millones de especies diferentes.

La nueva cifra acaba de ser anunciada por un equipo de investigadores del Censo de Vida Marina y se basa en una nueva técnica analítica que ha conseguido recortar de forma drástica las estimaciones anteriores. Del total anunciado, 6,5 millones de especies serían terrestres y unos 2,5 millones (cerca del 25%) marinas.

El estudio, que se publica en la revista PLos Biology, sostiene además que el 86% de las especies terrestres y el 91% de las marinas están aún a la espera de ser descubiertas, descritas y catalogadas. En efecto, el número total de especies descritas hasta ahora por la Ciencia ronda los 1,9 millones.

Para Camilo Mora, autor principal de la investigación, «la cuestión de cuántas especies existen ha intrigado a los científicos durante siglos y la respuesta, fruto de muchos estudios sobre su distribución y abundancia, es hoy particularmente importante debido a las actividades humanas y su influencia en el incremento de la tasa de extinciones. Muchas especies pueden desaparecer incluso antes de que lleguemos a conocer su existencia, su papel en los ecosistemas y su potencial contribución al bienestar del ser humano».

En palabras del coautor del estudio, Boris Worm, «si no conociéramos siquiera el orden de magnitud (¿Un millón? ¿Diez millones? ¿Cien millones?) del número de personas de un país, ¿cómo podríamos hacer planes para el futuro? Con la biodiversidad sucede lo mismo. La Humanidad se ha propuesto salvar a las especies de la extinción, pero hasta ahora teníamos una idea muy pobre de cuántas podía haber».

Como ejemplo, Worm se refiere a la Lista Roja de especies, recientemente actualizada por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza y que comprende un total de 59.508 especies, de las cuales 19.625 están seriamente amenazadas. Lo cual significa que este organismo internacional está monitorizando menos del 1% del total de las especies existentes.

Relaciones numéricas
Desde que el científico sueco Carlos Linneo publicara en 1758 el sistema (que aún se usa) para nombrar, clasificar y describir especies, cerca de 1,25 millones de ellas (un millón terrestres y 250.000 marinas) han sido descritas y han pasado a formar parte de las bases de datos de los científicos. A esta cifra es necesario añadir otras 700.000 que, a pesar de haber sido descubiertas, están aún pendientes de clasificación.

Hasta ahora, la estimación total del número de especies existentes se había basado en opiniones y especulaciones de diferentes expertos. Y las cifras, que no hay forma de comprobar, oscilaban entre los tres y los más de cien millones de especies diferentes.

Pero el doctor Mora y sus colegas han conseguido afinar ese número hasta los 8,7 millones a base de identificar diferentes patrones numéricos en el sistema de clasificación, que se basa en un sistema piramidal en el que las especies se juntan en géneros, los géneros en familias, las familias en órdenes, los órdenes en clases, las clases en filos, los filos en reinos y los reinos en dominios.

Así, analizando la distribución de las 1,25 millones de especies catalogadas hasta ahora, los investigadores descubrieron que entre ellas existen relaciones numéricas muy significativas.

En palabras de Sina Adi, uno de los autores del estudio, «descubrimos que utilizando estos números a partir de los grupos taxonómicos más altos (en la pirámide), podíamos predecir el número de especies. Nuestras conclusiones se ajustaron de forma muy precisa al número de especies que existen en una serie de grupos muy bien estudiados, como los mamíferos, los peces o las aves, lo cual nos dió una gran confianza en el método».

Los eucariontes
Al aplicar el sistema a los cinco reinos conocidos de eucariontes (el dominio que incluye a todos los organismos constituidos por células formadas por estructuras complejas en el interior de una membrana) los resultados fueron los siguientes:

1- 7,77 millones de especies de animales (de las cuales 953.434 han sido ya descritas y catalogadas).

2- 298.000 especies de plantas (de las cuales 215.644 han sido ya descritas y catalogadas).

3- 611.000 especies de hongos (de las cuales 43.271 han sido ya descritas y catalogadas).

4- 36.000 especies de protozoos (de las cuales 8.118 han sido ya descritas y catalogadas).

5- 27.500 especies de chromista (de las cuales 13.033 han sido ya descritas y catalogadas).

El total arroja 8,74 millones de especies eukariotas en la Tierra.

Los investigadores aseguran que, a medida que se vayan catalogando nuevas especies, su método irá proporcionando estimaciones cada vez más precisas.

Lo cual, por cierto, no será una tarea facil. De hecho, y basándose en los costes y técnicas actuales de clasificación, el estudio considera que para identificar y catalogar todas las especies que faltan serán necesarios unos 1.200 años de trabajo de más de 300.000 taxonomistas, con un coste aproximado de 364.000 millones de dólares. Una tarea ingente que, sin embargo, se verá facilitada por las nuevas técnicas de identificación genética, que reducen considerablemente tanto los costes como el tiempo necesario para la identificación de una nueva especie.

«Con el reloj de la extinción de muchas especies en marcha -concluye Camilo Mora- creo que acelerar el inventario de las especies de la Tierra es una tarea que merece ser prioritaria para los científicos y para la sociedad en general».

Fuente: ABC

Las aves perciben muchos más colores que el hombre

La naturaleza no sólo ha dotado a los pájaros de una exuberante gama de colores en su plumaje que no supera ningún otro grupo de vertebrados. Su desarrollado sentido de la vista les permite distinguir muchos más colores de los que podemos percibir los humanos, según asegura un estudio publicado esta semana en la revista ‘Behavioral Ecology’.

Su retina cuenta con conos adicionales que son sensibles a la gama ultravioleta, por lo que pueden ver colores invisibles para los humanos.

La investigación, realizada conjuntamente por científicos de las universidades de Harvard (EEUU) y Cambridge (Reino Unido), muestra que a lo largo de millones de años, el plumaje de los pájaros ha ido evolucionando a medida que se creaban nuevos pigmentos y colores estructurales. De esta forma, las plumas han pasado de tener colores pálidos a lucir los tonos brillantes característicos de muchas especies actuales.

“Nuestras ropas eran bastante monótonas antes de la invención de los tintes. Después, teñir los tejidos fue más barato, por lo que hubo una explosión de la ropa de color que llevamos hoy en día. Algo parecido parece haber ocurrido con los pájaros”, explica el investigador Richard Prum, coautor del estudio.

Desde hace tiempo, los ornitólogos creen que los colores de las plumas tienen diversas funciones. Por ejemplo, les sirven para camuflarse, emitir señales a otros animales o en el cortejo para conseguir pareja.

Pigmentos de melanina y carotenoides
Con el paso de los años, los pájaros fueron evolucionando hasta conseguir una combinación de colores que incluye varios pigmentos de melanina (que dan a la piel humana su color), pigmentos carotenoides (que provienen de la dieta alimenticia) y colores estructurales (como el azul de los ojos humanos). Los investigadores señalan que la gama cromática de los pájaros primitivos debía ser muy reducida, dominada por colores basados en los pigmentos de melanina. Con el tiempo, los nuevos mecanismos de coloración permitieron que las plumas tuvieran nuevos colores, que posiblemente permitían nuevas señales de comunicación.

Para llevar a cabo el estudio se tomaron 965 muestras de plumas procedentes de 111 especies de pájaros. Las muestras eran representativas de todos los mecanismos de coloración de las plumas. Además, para poder compararlos se analizaron 2.350 plantas de color, entre las que se incluía una amplia variedad de flores

Durante años los científicos han intentado averiguar cómo los pájaros consiguen sus colores. En este trabajo, sin embargo, los investigadores se centraron en estudiar cómo estos animales perciben la variedad cromática de su plumaje. Según aseguran, la respuesta es que los pájaros distinguen muchos más colores que los humanos. Y no sólo eso. Son capaces de ver muchos más colores de los que tienen en su plumaje.

Los investigadores señalan que aún no saben por qué los pájaros no han desarrollado la capacidad de producir en su plumaje colores que sí son capaces de ver aunque son invisibles para los humanos, como el amarillo ultravioleta. De hecho, sólo producen aproximadamente entre el 26 y el 30% de los colores que teóricamente son capaces de ver y distinguir. Para explicarlo, los investigadores sugieren que podría ser que algunos colores fueran difíciles de ver o de fabricar (debido a mecanismos fisiológicos) mientras otros podrían tener algún tipo de desventaja o no resultar atractivos (por la selección natural y sexual).

Richard Prum, por su parte, aclara que esto no significa que la paleta de colores de los pájaros no pueda evolucionar y añadir nuevos colores a su ya deslumbrante gama cromática.

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