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La base del tiempo

Nuestras bases son los pies, la base de la mesa son sus patas al igual que la de las sillas. ¿Cuál es, entonces, el sostén o la base del tiempo? Para los antiguos filósofos entre ellos destacar a los pitagóricos, el punto sería la base del tiempo o para el filósofo griego Aristóteles el tiempo funciona como la flecha y el arco. Para la gente de la calle la base del tiempo puede ser algo parecido a la tortuga que nunca es alcanzada por un semental más veloz que esta misma.

La base del tiempo se ha tratado de medir de todos los modos posibles. Sin embargo, la base del tiempo se encuentra en un exterior tan interior a la vez. El tiempo nos construye y a la vez nosotros reconstruimos el tiempo.

Para poder saber o hallar una de las bases del tiempo es necesario construir el mismo a través de medidas que nos permitan percibir la realidad exterior dentro de la conciencia interior de cada uno. La construcción y la deconstrucción son conceptos que remiten directamente a ideas relacionadas con el tiempo. Ya que solo a través de este y mediante sus bases constructivas y deconstructivas podemos construir la realidad que sólo se percibe a sí misma en el tiempo. Tenemos, así de nuevo la trilogía de la tesis, síntesis y antítesis de la que tanto hablo el filósofo alemán Hegel. Algo así tiene que ver el tiempo con esta trilogía: el desorden como tesis, el orden como síntesis y la confluencia de dichos estados da el tiempo. Sería también resultado de lo que se ha llamado no hay pasado sin presente ni futuro sin presente ni pasado.

Esta dinámica hace del tiempo la medida de todas las cosas independientemente de que se tenga un reloj, artefacto o instrumento que nos haga plantearnos la construcción o reconstrucción del propio tiempo.

Fuente: http://www.saltcaveconstruction.com

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Cuarzos: un camino para la manifestación

Los cristales de cuarzo transparentes es un tipo de cristales que conocemos desde siempre.

Su presencia en el camino evolutivo del ser humano ha sido constante a través de los tiempos.

El cuarzo es la sal de la tierra, un ingrediente característico del planeta.

Incluye bióxido de Silicio, uno de los compuestos minerales más comunes de la Tierra. Es interesante observar que también el ser humano se compone en buena medida de bióxido de silicio. La correspondencia energética está servida…

Los cristales de cuarzo han alcanzado un estado evolutivo perfecto. Las seis caras de un cristal de cuarzo simbolizan seis chakras y su punta la corona, la conexión con el Infinito.

La mayor parte de los cristales tienen una base más o menos plana, que los arraiga a la tierra. A menudo son más apagados o lechosos en la base y transparentes en la punta. Este fenómeno refleja la evolución de la conciencia, que parte de lo sombrío, de la energía generadora de la Madre Tierra y se va aclarando hasta alcanzar el punto de enlace con el Yo Infinito… La Luz Cósmica.

Los cristales de Cuarzo transparentes demuestran que la materia alcanza un estado de perfección física capaz de irradiar Luz pura y blanca. Son el símbolo de alineación entre la Tierra y el Cosmos. La armonía entre ambos.

Los cristales de Cuarzo emitan la Luz blanca de la Divinidad; mediante el tacto, la contemplación, el uso, la meditación, o llevándolos consigo, podemos trabajar con esa Luz en el plano físico. El Cuarzo estimula los mundos más sutiles y finos del Ser.

Cada cristal es único, con personalidad propia, lecciones y experiencias irrepetibles, al igual que el ser humano. El interés y destino de ambos es el mismo: Conectar con la Esencia Cósmica y manifestarla en el plano físico.

La energía del Cuarzo posee la extraordinaria habilidad de vibrar con todas las frecuencias del espectro de colores, del negro al amarillo, del verde al rosa, y del azul al violeta.
Así nos enseña a manifestar la claridad y pureza de la Luz blanca en frecuencias bajas y más densas.

De su capacidad para asimilar todos los colores, aprenderemos como hacer vibrar simultáneamente los siete centros de chakras principales, sin dejar de mantener una perfecta armonía con la Luz.
Ese es el mayor desafío para el Ser en su vertiente física: Utilizar todos los centros creativos, y manifestar conscientemente el empleo de la Luz.

Integración de la esencia cristalina

En el centro del Ser reside la presencia inefable de la Divinidad.

Es fuerza que estimula y anima la Creación según una infinita variedad de formas y criaturas.
La mayor realización a nuestro alcance es la identificación consciente con esa presencia e incluso su metamorfosis en esencia cristalina sin abandonar por eso nuestra forma de vida orgánica.

La activación plena e integración armoniosa de nuestros doce chakras es un requisito esencial para dar el paso definitivo en la evolución humana.

La esencia cristalina es Luz. Integrar y manifestar la Luz en el plano Físico es la tarea a realizar.

Nuestros amigos los cristales nos ayudarán a hacerlo.

Meditando, usando su capacidad de ayuda al cambio y la integración de la Luz el camino se hará más fácil y llevadero.

Trabajando con ellos, armonizándonos con su esencia cristalina, terminaremos por captar sus mensajes, manifestándolos en nuestra conciencia y arraigándolos en nuestro plano físico.

Entenderemos sus señales internas y conoceremos hasta donde alcanza su potencial.

Fuente Externa

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El androide europeo que explorará la Luna

La Agencia Espacial Europea (ESA) contará dentro de pocos años con un nuevo ‘astronauta’ no humano en sus filas. Se llama Justin y podrá ser controlado a distancia por los tripulantes de la Estación Espacial Internacional (ISS).

La ESA ha presentado este jueves este proyecto, que ayudará a preparar la exploración de la Luna y otros planetas. Si se cumple el calendario previsto, el androide, que está siendo desarrollado en el Centro Aeroespacial de Alemania (DLR), estará listo en dos o tres años.

Para controlar los movimientos de Justin, los astronautas que se encuentren en la ISS utilizarán una estructura metálica llena de sensores electrónicos con la que cubrirán sus brazos y las manos. Este exoesqueleto les permitirá trabajar a distancia con la misma precisión que tendrían si se encontraran físicamente en el lugar que explorará Justin, que cuenta con dos brazos y cuatro dedos en cada mano.

Para poder hacer realidad la telepresencia en futuras misiones espaciales, la Agencia Espacial Europea prepara una conexión entre la Tierra y la ISS con la que se ensayarán los experimentos robóticos.

Según ha explicado la ESA en un comunicado, el proyecto Meteron permitirá probar las tecnologías necesarias para las futuras misiones de exploración de la Luna, Marte y otros cuerpos del Sistema Solar.

Los vehículos teledirigidos se utilizan desde hace tiempo para realizar experimentos y preparar futuras misiones tripuladas a la Luna y a otros planetas o asteroides. Robonauta 2 (R2) se convirtió el pasado mes de febrero en el primer robot humanoide en viajar al espacio. El androide de la NASA llegó a la Estación Espacial Internacional a bordo del ya jubilado Discovery. Aunque durante los primeros meses su objetivo será interactuar con los tripulantes de la ISS, la NASA espera utilizarlo en el futuro para preparar misiones humanas a un asteroide o a Marte.

Preparar el camino a los astronautas
Uno de los principales obstáculos para poder explorar otros planetas es conseguir proteger a los astronautas de la dañina radiación de tipo ionizante a la que estarían expuestos en el largo viaje que sería necesario para llegar, por ejemplo a Marte. Además, hay que seguir investigando para minimizar los efectos de la ausencia de gravedad en la salud de los astronautas.

Tanto los vehículos robóticos de exploración (‘rover’) como los androides como Justin permitirán a los astronautas recoger muestras y trabajar a miles de kilómetros de distancia mientras se desarrollan sistemas para proteger a los humanos de esta radiación. Asimismo, ayudarán a elegir el lugar más propicio para que las naves espaciales aterricen en el futuro y a trasladar los suministros que tendrían que encontrar los primeros humanos que volaran al planeta rojo.

Antes de que Justin esté listo, los astronautas realizarán pruebas con el ‘rover’ Eurobot, un vehículo de cuatro ruedas y dos brazos dotado de un avanzado sistema de navegación, cámaras y sensores.

Desde la ISS controlarán a distancia el prototipo de este vehículo, que desde 2008 está siendo probado en el Centro Europeo de Investigación y Tecnología Espacial (ESTEC) que la Agencia Espacial Europea tiene en Holanda. Para moverlo, utilizarán un ordenador equipado con monitores y un ‘joystick’. El pasado mes de abril Eurobot fue trasladado hasta las minas de Río Tinto (Huelva) para participar en una misión terrestre organizada por el Centro de Astrobiología (CAB) y el Foro Austriaco del Espacio.

La cuenca minera onubense guarda bastantes similitudes con Marte, por lo que las agencias espaciales suelen ensayar aquí sus futuros equipos de exploración. Junto al vehículo Eurobot -diseñado para misiones a la Luna y Marte-, se probaron un traje espacial y un equipo médico que controla a los astronautas.

Durante la segunda fase de Meteron, los astronautas manejarán un sistema que les permitirá controlar un robot dotado de sentido del tacto y sensores de fuerza. Mediante este sistema, serán capaces de manejar a distancia a androides como Justin, controlar sus movimientos y sentir la fuerza que ejercen. De esta forma, podrán utilizarse estos androides para tareas tan variadas como desplazar rocas o ensamblar equipos complejos.

François Bosquillon de Frescheville, responsable de los estudios conceptuales de futuras misiones tripuladas e impulsor del proyecto Meteron, considera que se trata de una iniciativa viable a corto plazo, pues «utiliza la infraestructura y la tecnología ya existentes y no requiere una fuerte inversión adicional», asegura

Fuente: El mundo

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Las aves perciben muchos más colores que el hombre

La naturaleza no sólo ha dotado a los pájaros de una exuberante gama de colores en su plumaje que no supera ningún otro grupo de vertebrados. Su desarrollado sentido de la vista les permite distinguir muchos más colores de los que podemos percibir los humanos, según asegura un estudio publicado esta semana en la revista ‘Behavioral Ecology’.

Su retina cuenta con conos adicionales que son sensibles a la gama ultravioleta, por lo que pueden ver colores invisibles para los humanos.

La investigación, realizada conjuntamente por científicos de las universidades de Harvard (EEUU) y Cambridge (Reino Unido), muestra que a lo largo de millones de años, el plumaje de los pájaros ha ido evolucionando a medida que se creaban nuevos pigmentos y colores estructurales. De esta forma, las plumas han pasado de tener colores pálidos a lucir los tonos brillantes característicos de muchas especies actuales.

«Nuestras ropas eran bastante monótonas antes de la invención de los tintes. Después, teñir los tejidos fue más barato, por lo que hubo una explosión de la ropa de color que llevamos hoy en día. Algo parecido parece haber ocurrido con los pájaros», explica el investigador Richard Prum, coautor del estudio.

Desde hace tiempo, los ornitólogos creen que los colores de las plumas tienen diversas funciones. Por ejemplo, les sirven para camuflarse, emitir señales a otros animales o en el cortejo para conseguir pareja.

Pigmentos de melanina y carotenoides
Con el paso de los años, los pájaros fueron evolucionando hasta conseguir una combinación de colores que incluye varios pigmentos de melanina (que dan a la piel humana su color), pigmentos carotenoides (que provienen de la dieta alimenticia) y colores estructurales (como el azul de los ojos humanos). Los investigadores señalan que la gama cromática de los pájaros primitivos debía ser muy reducida, dominada por colores basados en los pigmentos de melanina. Con el tiempo, los nuevos mecanismos de coloración permitieron que las plumas tuvieran nuevos colores, que posiblemente permitían nuevas señales de comunicación.

Para llevar a cabo el estudio se tomaron 965 muestras de plumas procedentes de 111 especies de pájaros. Las muestras eran representativas de todos los mecanismos de coloración de las plumas. Además, para poder compararlos se analizaron 2.350 plantas de color, entre las que se incluía una amplia variedad de flores

Durante años los científicos han intentado averiguar cómo los pájaros consiguen sus colores. En este trabajo, sin embargo, los investigadores se centraron en estudiar cómo estos animales perciben la variedad cromática de su plumaje. Según aseguran, la respuesta es que los pájaros distinguen muchos más colores que los humanos. Y no sólo eso. Son capaces de ver muchos más colores de los que tienen en su plumaje.

Los investigadores señalan que aún no saben por qué los pájaros no han desarrollado la capacidad de producir en su plumaje colores que sí son capaces de ver aunque son invisibles para los humanos, como el amarillo ultravioleta. De hecho, sólo producen aproximadamente entre el 26 y el 30% de los colores que teóricamente son capaces de ver y distinguir. Para explicarlo, los investigadores sugieren que podría ser que algunos colores fueran difíciles de ver o de fabricar (debido a mecanismos fisiológicos) mientras otros podrían tener algún tipo de desventaja o no resultar atractivos (por la selección natural y sexual).

Richard Prum, por su parte, aclara que esto no significa que la paleta de colores de los pájaros no pueda evolucionar y añadir nuevos colores a su ya deslumbrante gama cromática.

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Biblioteca de Charles Darwin en internet (con sus comentarios y anotaciones)

Definitivamente, Charles Darwin era de los que hacen anotaciones en sus libros. El naturalista más célebre plasmó multitud de comentarios y reflexiones en los volúmenes que forman parte de su biblioteca personal, y que desde hace un siglo custodia la Universidad de Cambridge (Reino Unido).

Ahora, un proyecto británico está digitalizando sus libros para hacerlos accesibles a todo el público, que puede consultarlos de manera gratuita a través de Internet.

La página web Charles Darwin’s Library recoge, de momento, los 330 libros que contienen un mayor número de anotaciones. El objetivo es digitalizar los 730 volúmenes en los Charles Darwin (1809-1882) hizo notas a pie de página. Su biblioteca personal, una de las más valiosas de la Universidad de Cambridge, atesora un total de 1.480 libros. Es decir, los internautas pueden consultar ya el 22% de las obras de la colección.

Fue su hijo Francis el que en 1908 cedió a la Escuela de Botánica de la prestigiosa universidad británica gran parte del material que conformaba lo que él denominaba la ‘biblioteca de Darwin’ y que, además de libros, incluía todos los documentos, publicaciones y panfletos que su padre guardaba en su casa (Down House) hasta su muerte en 1882. El profesor de Botánica A. C Seward fue el encargado de conservar tan preciado legado.

Francis Darwin se quedó, sin embargo, la mayor parte de los manuscritos de su padre y algunos títulos. Con el paso de los años, la ‘biblioteca de Darwin’ fue trasladada de lugar en varias ocasiones. Además, algunos libros se deterioraron y otros se vendieron, aunque parte de éstos volvieron a formar parte de la colección posteriormente. A pesar de todo, el conjunto de la obra se conserva en buen estado, pues casi todas las piezas de la colección estuvieron en manos de familiares o coleccionistas que las trataron con mimo.

La actual misión del Proyecto ‘Biblioteca de Darwin’ es reunir todos los libros y documentos conocidos de la colección original y agruparlos en una biblioteca virtual que asegure su conservación para las futuras generaciones.

Un ávido lector

¿Y qué tipo de lector era Darwin? Los responsables del proyecto afirman que el autor de ‘El origen de las especies’ leía de manera sistemática y con gran intensidad. De hecho, la lectura era una herramienta clave de su práctica científica: recopilaba información, exploraba y definía las posibilidades para investigar sus ideas sobre evolución y calibraba las críticas a sus propias publicaciones.

A la hora de estudiar el legado de Darwin, los científicos se han centrado sobre todo en sus manuscritos y en su correspondencia. Su biblioteca, sin embargo, no ha recibido hasta ahora la atención que merece. Y eso a pesar de que ofrece valiosa información para entender cómo evolucionó su trabajo y su forma de pensar.

Las transcripciones de sus anotaciones que acompañan cada página permiten a los lectores ver qué pasajes llamaron la atención a Darwin, cuáles consideró relevantes para su trabajo o qué páginas encontró aburridas.

Respecto a las materias de los libros que conforman la colección, la mayor parte son científicos aunque también hay algunos títulos filosóficos, como ‘Inquiries concerning the intellectual powers and the investigation of truth’, de John Abercrombie. Muchos de estos títulos trataban sobre asuntos relacionados con las humanidades que Darwin intentaba transformar en ciencia. El listado de las lecturas puede consultarse en la web, que permite localizar los libros por título o tema.

Joyas literarias y científicas

El proyecto de digitalización de los libros de Darwin ha sido llevado a cabo conjuntamente por la Universidad de Cambridge, que custodia la mayor parte de los libros, el Proyecto de Manuscritos de Darwin del Museo de Historia Natural de EEUU, el Museo de Historia Nacional británico y la Biodiversity Heritage Library.

Durante sus 650 años de vida, la Universidad de Cambridge ha recopilado más de ocho millones de libros y publicaciones, un millón de mapas y miles de manuscritos que se reparten en interminables estanterías. Desde 1710 es la encargada de adquirir una copia de todos los libros y periódicos publicados en el Reino y en Irlanda, una actividad que añade miles de títulos a su colección cada año.

Sus estanterías guardan verdaderos tesoros. Además de la biblioteca y la correspondencia de Darwin, la Universidad de Cambridge custodia una copia de la Biblia de Gutenberg de 1455, archivos del Observatorio de Greenwich y documentos de Isaac Newton, entre otros valiosos documentos. Sus proyectos de digitalización están permitiendo que los amantes de la ciencia y la literatura disfruten de estas joyas bibliográficas sin salir de su casa y puedan consultar documentos cuyo acceso estaba hasta hace poco reservado a los investigadores.

Fuente: El mundo