El oro vuelve a ser Dinero Legal a partir del 22 de noviembre


Mientras algunos países mantienen su particular lucha por devaluar sus monedas, los mercados están actuando con una rapidez aún mayor, demostrando por enésima vez en la historia que el dinero es la institución social por excelencia. El oro recupera su estatus histórico.

Y esto sucede al mismo tiempo que los bancos centrales actúan con el privilegio de emitir el dinero de curso legal en una situación de monopolio. Una cesión de la soberanía democrática sin precedentes en la historia, que les permite actuar contra el propio bien común de la sociedad provocando inflación, recurrentes ciclos expansivos y sucesivas depresiones económicas gracias a la reserva fraccionaria que imponen por normativa.
Pero también por la posibilidad que tienen de expandir su balance contra cualquier colateral que el consejo de gobierno del banco acepte como adecuado en sus reuniones. Ese es el caso de la Reserva Federal contra unos MBS (bonos hipotecarios) sin mercado o el propio BCE contra la deuda pública de países periféricos en situación de insolvencia manifiesta.
Como los principales bancos centrales están demostrando una gestión de la crisis que raya el paroxismo y un celo excesivo por determinadas corporaciones bancarias contra el resto de agentes económicos, en algunos mercados los participantes están observando que la deuda pública o incluso el propio efectivo podría estar dejando de ser un colateral adecuado a largo plazo sobre las operaciones de crédito y las transacciones de materias primas. Esto es, precisamente, lo que está sucediendo en algunos mercados Over The Counter (OTC).
Los OTC son mercados de materias primas, divisas y activos financieros principalmente, que funcionan al margen de las tradicionales bolsas comerciales y no tienen una localización física. Sus operaciones se realizan a través de redes de telecomunicación, sin un órgano de compensación y liquidación que asegure el cumplimiento de los contratos y mediante “market makers”, es decir empresas que poseen los activos financieros que se negocian directamente entre las partes mediante los tradicionales ask y bid.
Son, por tanto, contratos bilaterales donde la ausencia de una cámara de compensación hace sumamente importante la correcta gestión de los colaterales. Por este motivo, y a raíz de la crisis crediticia en 2008, se vio oportuno establecer una “hoja de ruta” entre los participantes de los mercados de derivados OTC para volver a definir cuáles iba a ser las prácticas correctas en la gestión del seguro de las transacciones. El 30 de junio de este año se preparó finalmente el documento Best Practices for the OTC Derivatives Collateral Process, donde en la Buena práctica 2.4 se dice que se aceptarán títulos de deuda y efectivo como colateral elegible.
Pero los nuevos desarrollos de la crisis parecen haber provocado que las contrapartes no acepten con tanta confianza deuda pública y efectivo, de forma que algunos podrían estar pidiendo que las operaciones se colateralizaran con oro. Este hecho en apariencia tan nimio, tiene una importancia enorme porque supondría que los agentes económicos estarían rescatando a los metales preciosos como activo monetario. Y es que, poner como colateral al oro en una transacción sin clearing o compensación supone reconocer de facto que el metal amarillo ya ha pasado a tener una liquidez superior al propio dinero de curso legal emitido por los bancos centrales y la deuda pública y privada que lo respalda.
Como ya se advirtió en su momento en Libertad Digital, el oro en backwardation sobre su arrendamiento, alquiler o leasing indicaba que estaba dejando de aparecer oro como colateral cuando se pedían dólares prestados. Esta situación anómala se interpretaba entonces como un posible desabastecimiento de oro a futuro o simplemente que el oro podría dejar de estar disponible también en el futuro y en dólares a ningún precio. Pues bien, este rescate del estatuto monetario del oro como colateral OTC refuerza aún más esa idea y debe suponer una advertencia clara para los inversores sobre cómo preservar sus activos contra la gestión indolente de los bancos centrales.
De momento, quien ha anunciado que va a aceptar oro como colateral a partir del 22 de noviembre ha sido el Intercontinental Exchange (ICE), uno de los mercados de futuros electrónicos más grandes del mundo. Esto lo hizo público mediante nota de prensa el 8 de este mes, donde se informa lo siguiente:
Nos complace ofrecer una mejora de este tipo, siendo la primera cámara de compensación en Europa que va a permitir el oro en lingotes como colateral… en una relación tripartita que permita la gestión del colateral por Euroclear Bank.
El uso del oro para satisfacer el límite legal de las compras en descubierto [margin requirements] ha sido tradicionalmente relegado a títulos extremadamente líquidos y a algunas transacciones monetarias, especialmente en el mercado de futuros del oro. Pero desde el comienzo de la crisis crediticia algunos agentes del mercado están aceptando este metal como colateral en cantidades crecientes.
CME Group es el mercado mundial líder en transacciones de derivados. El año pasado permitió que 200 millones de dólares en oro fueran empleados como colateral en los margin requirements como alternativa a los títulos de deuda y las acciones. El metal era almacenado en las cámaras del JP Morgan Chase de Londres.
En el caso del ICE, sigue la estela de su rival CME, pero da un paso más al formalizar el hecho aceptando transacciones electrónicas en incrementos de una onza de oro, cotizada según el mercado de Londres y en dólares americanos.
Por lo que respecta a los margin requirements, los contratos a futuros se manejan usualmente bajo un sistema de apalancamiento, según el cual el inversionista que desea especular con una cantidad determinada de la materia prima subyacente al contrato no tiene que pagar el valor total de dicho contrato, sino una fracción de éste.
Por ejemplo, el contrato de petróleo crudo ligero West Texas Intermediate corresponde a 1.000 barriles, que a un precio de 85 dólares por barril implicaría un costo de 85.000 dólares por contrato. El margin requirement actual, que es la cantidad que el inversionista debe poner a disposición como colateral es de 3.750 dólares (para un apalancamiento de aproximadamente 23:1). Los inversionistas que operen el ICE podrán entonces colocar onzas de oro para cubrir su margen inicial, que al precio actual de 1.389 dólares, corresponde a aproximadamente 2,7 onzas del metal amarillo.
Este cambio en los mercados OTC no afecta realmente a nivel de calle en el uso diario que hacemos de nuestro dinero. Por eso, el siguiente paso a dar es que el comercio y la industria entiendan la profunda gravedad de la crisis y comiencen a usar otra vez como moneda corriente las letras de cambio a corto plazo sobre bienes de elevado consumo según la época. Pero a semejanza del ICE, aceptando como aval (colateral) el oro, y permitiendo al tomador su vencimiento también en oro. Este título podría circular endosado hasta su vencimiento con un riesgo menor que el propio dinero bancario de curso legal, permitiéndose por supuesto su descuento en cualquier momento.
Si monetizamos así esta forma de pago reconstruimos el empleo. España entregó en su momento a los mercados internacionales el mejor sistema monetario que nadie había conocido nunca gracias a la pureza del real de a ocho. Nuestro elevado número de parados es la excusa perfecta para volver a ser líderes mundiales en este asunto tan importante para nuestro bienestar material y paz social.
Fuente: Libertad Digital
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