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Para que se hizo la gran piramide de Egipto

Si hasta ahora no nos ha quedado nada claro el cuándo, cómo y quién construyó la Gran Pirámide, el tratar de hablar de para qué uso se destinó, resulta totalmente gratuito por faltarnos las referencias suficientes que nos puedan dar alguna pista medianamente fiable. Existe una larga lista de posibles aplicaciones, aunque la que prevalece, como no podía ser de otra manera, es la de su utilización como monumento funerario o como teoría más atrevida entre los círculos oficiales, la de estar destinada a ritos y celebraciones religiosas de carácter especial.
Que existen suficientes indicios que señalan a la Gran Pirámide, como la primera y más antigua pirámide de Egipto.

Que Keops no fue su constructor, por lo que su datación en la IV Dinastía es totalmente errónea.

Que su diseño, al igual que otros monumentos asociados al Antiguo Imperio, nada tienen que ver con el resto de los existentes en Egipto, y que denuncian el uso de unos conocimientos y una tecnología, que nos llevan a sospechar cualquiera de los tres siguientes puntos, y que son parte de la filosofía de organizaciones como la Ancient Astronaut Society, fundada a mediados de los años setenta por Gene M. Phillips:
A-. Existió en la antigüedad una civilización totalmente desconocida para nosotros, con un alto desarrollo cultural y tecnológico.
B-. Hace miles de años, la Tierra fue visitada por alguna civilización exterior a nuestro planeta. Su paso dejo huella en distintas civilizaciones antiguas en forma de tecnología y conocimientos que fueron involucionando progresivamente, tras la marcha de estos visitantes.

C-. La combinación de ambos puntos anteriores.

El uso y la utilización de la Gran Pirámide, vendrían pues determinados por las necesidades de esta civilización desconocida y que nuestra lógica, factor determinante para la creación de nuestros parámetros técnicos y culturales de enjuiciamiento, no son capaces de asimilar.
Creemos pues, que sólo una revisión en toda regla de nuestra historia y de sus enclaves arqueológicos más importantes, serían capaces de arrojar algo de luz a nuestro pasado, y por qué no, también a nuestro futuro.
Sabemos que por infinidad de las tres: religiosos, políticos, económicos y demás intereses que nuestra sociedad mantiene, hoy por hoy, cualquier tentativa revisionista, no deja de ser más que una utopía.
TRES CLASES HAY DE IGNORANCIA:
NO SABER LO QUE DEBIERA SABERSE,
SABER MAL LO QUE SE SABE,
Y SABER LO QUE NO DEBIERA DE SABERSE.
Fuente: Serpico 2012
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La Tabla de la Esmeralda de Hermes Trismegistus

«Verdad, sin falsedad, cierto y muy verdadero, lo que está arriba es como lo que está abajo y lo que está abajo es como lo que está
arriba, para la realización de los milagros de la Cosa Una.

Y como todas las cosas proceden de Una, por la mediación de Una, así todas las cosas tienen su origen en esta Cosa Una por adaptación.

El Sol es su padre, la Luna su madre, el Viento le lleva en su
vientre, su nodriza es la Tierra. Este es el padre de toda
perfección, o consumación de todo el mundo.

Su poder es integrante, si es convertido en tierra.

Tu separarás la tierra del fuego, lo sutil de lo denso, suavemente y
con gran ingeniosidad. Ello asciende de la tierra al cielo y
desciende nuevamente a la Tierra y recibe el poder de los
superiores y de los inferiores.

Así tienes la gloria del mundo entero; por esto toda oscuridad huye ante ti. Esta es la fuerza fuerte de todas las fuerzas, venciendo todo lo sutil y penetrando toda cosa sólida. Así fue creado el mundo. De allí fueron todas las maravillosas adaptaciones, de las cuales ésta es la manera.

Por esto soy llamado Hermes Trimesgistus, teniendo las tres partes de la filosofía del mundo entero. Lo que tengo para decir es
completo concerniente a la operación del Sol»