3

Los niños de las estrellas

Matías De Stéfano es un digno representante de las nuevas oleadas de niños y jóvenes que tienen activadas las capas del ADN.

A través de ellas, cada uno viene con una misión para trabajar en la Nueva Tierra que estamos formando todos.
Es un gusto poder escuchar de sus palabras, la información que yace dormida en nuestros propios ADN. 

El trabajo de Matías, es activarlas, de hacernos recordar de dónde vinimos y qué nos espera en el futuro.

Matías mostrando un cuadro hecho por él de la geneología de las lenguas antediluvianas: confirma nuestra tesis de que el euskera proviene de las lenguas de la Atlántida.
Proviene del bereber, ibérico viejo, manibérico, bereusker y la lengua original de la Atlántida , que él llama gwanapán.

Un texto de Matías Di Stéfano:

“El cambio está en marcha, no hay poder ni tecnología humana que pueda frenar el poder de las energías que llegan desde el cosmos. El salto cuántico de conciencia es esto que estás viviendo. Es el nacimiento de un nuevo Cielo y una nueva Tierra.
 

Estamos ingresando definitivamente en un campo de luz eterna que activa nuestras estructuras moleculares, acelerando procesos de trasmutación y transformación. Al aumentar la luz fotónica en nuestro mundo, se descarga la densidad. Todo se ve, todo sale a la luz. Los secretos guardados durante generaciones están siendo develados y liberando a muchos seres de pesadas cargas. Las memorias genéticas o patrones de enfermedades de vidas pasadas y de esta vida comenzaron a liberarse también. El ser humano en conciencia toma su poder personal para dirigir su vida.

Todo trabajo interno por activar el cuerpo de luz, practicar diferentes técnicas de activación energética y espiritual es muy importante en esta época. Ya no es momento de evadirse de la realidad, porque la realidad espiritual está aquí, dentro de nosotros.

Estas nuevas energías llevan a la humanidad hacia cambios profundos e impensados por quienes aún están dormidos. Los pueblos y las naciones tendrán que hacer elecciones. Y cada uno de nosotros también. Al cabo de los próximos 3 meses no seremos los mismos.

Es momento de elecciones personales para cada alma. Nos estamos muriendo a la vieja manera de vivir. Sólo los audaces visionarios tendrán la fortaleza de animarse a experimentar las nuevas formas de vida.

¿Suena difícil? Si tratas de entender lo que vendrá desde la mente racional no lo comprenderás. Hay que pasar el aprendizaje por la energía del centro corazón, que es la zona donde se integran las experiencias de la cabeza y los sentimientos.

Cada uno elegirá según sus posibilidades evolutivas, seguir en la supervivencia, el miedo, y el sufrimiento o se decide a experimentar que significa vivir en la luz.

El cuerpo físico sentirá los impactos de la llegada de la luz: habrá sensaciones físicas bastante intensas. La presencia de Júpiter y Urano en el signo de Aries producirá mucha actividad o dolor en áreas de la cabeza, cuello, hombros, garganta y tiroides, como así también serios problemas de salud, tumores o accidentes cerebro vasculares. Se intensificarán los estados de cansancio excesivo, necesidad de dormir más horas, el cuerpo necesita asimilar las nuevas energías a través del descanso. La presión energética que recibiremos afectará directamente las emocionales. Tendencia a los estallidos incontenibles, depresiones imprevistas, síntomas de pánico. Las relaciones y vínculos personales también se verán muy comprometidos en estos meses, como así también los movimientos sociales buscando un nuevo espacio de libertad.

“La clave está en el corazón”.

1

Niños Indigo

Nuevos Seres de Luz están poblando la Tierra con un alto potencial intelectual y una nueva conciencia interna. Estos niños vienen con la misión de romper los antiguos esquemas sociales que atan a la humanidad para lograr mediante la transformación de la humanidad abolir la infelicidad en la Tierra.

Desgraciadamente, este tema aunque no es nuevo, permanece todavía oculto ante los ojos de la generalidad de la gente. Nosotros creemos que es necesario conocer la esencia de estos niños, para estar a la altura de las circunstancias y no obstaculizar su proceso de evolución y el cumplimiento de su misión. Como padres, guías y maestros, podemos colaborar en esta bellísima labor.

Al tratar con niños de una nueva conciencia, los adultos nos veremos obligados a cambiar los antiguos patrones educacionales para darles a nuestros niños la libertad de expresión y de acción que mueve su alma, su esencia y su corazón.

Una nueva raza humana, más sensible y democrática, menos autoritaria y manipuladora, ya comienza a poblar el Planeta. Se trata de seres especiales aunque tan terrenales como sus padres. Solo que, a diferencia de estos, traen consigo la tarea de propulsar cambios en la humanidad.

Bautizados como Niños Indigo, estos muchachos tienen la capacidad de ver mas allá de los espectros de la Luz, escuchar todo tipo de sonidos, incluso su propio fluido sanguíneo, y denotan una destacada hipersensibilidad táctil. “Los Niños índigo, como su nombre lo sugiere, no son Niños azules, sino que se les denomina así porque su aura, o campo energético, tiende a reflejarse dentro de los colores añiles, azules, manifestando la utilización de centros energéticos superiores”, asegura Maria Dolores Paoli, especialista en Psicoespiritualidad.

Es por esto que se les adjudican grandes dosis de intuición, que se demuestra en el desarrollo de la telepatía, cualidades para predecir el futuro, y hasta reconocer la presencia de seres etéreos como hadas y duendes a su alrededor. Además, algunos menores llegan al mundo con el don de la sanación.

Los niños índigo son sanadores por excelencia, ellos tienen la capacidad de drenar, equilibrar y elevar la energía de quién lo rodea. La frecuencia vibratoria de estos niños, permite sanar utilizando solamente su energía. Al principio ellos “no saben” que pueden hacerlo, pero o tienen en conciencia, actúan instintivamente en ello, pudiera ser que tu menciones frente a un niño índigo de dos años de edad que te duele la cabeza, entonces el instintivamente te dice “¿te duele aquí?”, dirige su manita a tu cabeza… y en unos segundos tu dolor desaparece. Esta faceta de sanación es una característica sobresaliente en los niños índigo, ya que todos son sanadores, sin excepción.

Un niño índigo viene a elevar la energía del planeta y de sus habitantes, son quienes ayudarán a trascender de nuestra tercera dimensión a la cuarta, para ello tienen que trabajar en el cambio de conciencia de los seres humanos que siguen actuando bajo normas, preceptos y estructuras ya caducas. Esto implica realizar cambios en todo el sistema, en la familia, la educación, las formas de gobierno, los valores, los roles, etc. Todo lo que por caduco estorba tanto para el desarrollo del ser humano, como para el planeta entero.

Esta filosofía o misión puede sonar bonito y hasta poético, pero no es una tarea fácil ni para los niños ni para los padres, que continuamente se verán sometidos al enfrentamiento de su propia realidad, desarrollándose una enorme confusión, sobre todo en la educación de los niños, ya que pocos estarán preparados para esto, solamente los padres de un niño índigo que tengan una conciencia diferente, un cierto grado de evolución, podrán hacerlo bien, ya que podrán comprender al niño, su misión y le ayudarán a llevarla a cabo sin obstaculizar.

Fuente: Formarse

Video: