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Los registros Akashicos

El Universo es energía y vibración, y es mucho más complejo de lo que nosotros percibimos tridimensionalmente, ya que existen otros planos donde las coordenadas de tiempo y espacio se juntan para formar el infinito o la eternidad.

En toda esa lógica está nuestro pasado, presente y futuro, en un eterno ahora. Toda esa información personal, social e histórica de la humanidad, como de otras realidades vivientes en este planeta, se encuentran grabadas en una especie de “base de datos” llamada Registros Akáshicos, a la que sólo tienen acceso aquellos que por su misión o estilo de vida que buscan la superación, no sólo en el plano personal y mental, sino del planeta y del Universo mismo. En La Biblia a esto se le denomina “El libro de la vida”.

¿QUÉ SON LOS REGISTROS AKASHICOS? El Akasha, en sánscrito, es el archivo de todas las experiencias del alma: pasado-presente y futuro, (teniendo en cuenta que el tiempo y el espacio son simbolismo de la tercera dimensión que no atañen al Alma). Es el registro del viaje del alma, desde su comienzo y contiene todas las posibilidades de su desarrollo futuro. El Registro Akáshico es el Libro de la Vida, del que hablan las religiones, es la mente fotográfica de Dios, hoy disponible para la Humanidad. La información sobre estos registros se pueden encontrar en el folklore de los pueblos más antiguos, en las parábolas y en todos los Nuevos y Viejos Testamentos. Se remontan al menos, hasta los Semitas, e incluye a árabes, asirios, fenicios, babilonios y hebreos. Entre toda esta gente, existía la creencia que había una clase de tabletas celestiales que contenían la historia de la humanidad, tanto como una forma de información espiritual.
Él mismo se encuentra en custodia de los seres de luz que se llaman Kumaras (Guardián), son los Guardianes del Registro Akáshico. En el ocultismo designa una galería de cuadros cósmicos y registros de todos los pensamientos, sensaciones y acciones desde comienzos del mundo. En el Akasha o libro de la vida, se encuentra la información de todas las posibilidades que tiene el alma para su desarrollo futuro.
En él está guardada la verdadera razón de su encarnación en la tierra. En estos registros se encuentran todas nuestras vivencias en cada una de las encarnaciones que hemos tenido desde los comienzos, quiénes fuimos, porqué elegimos ser quienes somos en esta vida presente, etc. A través de las distintas vidas vamos experimentando las virtudes de la espiritualidad sobre lo físico, hasta que así logramos dominar la materia y ponerla a nuestro servicio y que no sea al revés. Todos estos ir y venir de las distintas vidas quedan registrados en el libro de la vida o Registros Akáshicos; pero por una cuestión de autoconservación el ser borra su memoria para no terminar autodestruyéndose con recuerdos quizás no muy buenos ni santos; razón por la cual este registro guarda muy celosamente dicha información.

LEER LOS ARCHIVOS.

Una consulta de los Registros Akáshicos consiste en la apertura de los registros del Alma permitiendo que la información que proviene desde este profundo nivel espiritual sea develada. Con la lectura de los Registros Akashicos se obtiene la claridad suficiente para profundizar y comprender las cosas más complejas de nuestra vida. Ya que se obtiene la información que el alma necesita transmitir, y que generalmente se encuentra velada. Los registros Akáshicos se realizan con apertura del Akash, que es el libro álmico donde esta escrita cada una de las encarnaciones que, a través de los tiempos, desde que nos desprendimos del Uno hasta que retornamos a Él, quedan registradas allí. En nuestro Registro encontramos memoria celular donde se encuentra todo: recuerdos felices y no felices, inconsciente y todo lo que llamamos aprendizaje de vida. Esto permite ver que cosas en la actualidad nos suceden, se reiteran sin saber porqué y no nos permiten avanzar. Los orígenes de estas reiteraciones pueden referirse a aprendizajes que no han sido terminados de asimilar en esta u otras encarnaciones. Al conocer mas de nosotros mismos, como ser cósmico universal, a través de los registros akashicos podremos comprometernos mas con nuestro propio Ser, descubrir nuestra misión y nuestro plan de existencia como espíritu inmortal. Hacerse una lectura de registro akáshico implica tomar conocimiento con todas aquellas experiencias que pueden servirnos para desarrollarnos en el aquí y ahora, tomar contacto quizás con lo que eventualmente pudiéramos no estar haciendo para evolucionar y así poder corregir la marcha. Es una oportunidad única de reorientar nuestra alma a nuestro verdadero camino limpiando el campo vibracional, y alivianando el karma que quizás no nos permite avanzar. A través de los Registros Akáshicos se puede leer, como en un libro abierto, la totalidad de nuestras vidas: pasado, presente y futuro. Todo coexistiendo en un mismo plano y abarcando todos nuestros pensamientos, emociones, aprendizaje, luz y sombra. A través de su lectura, entonces, buscamos conocernos más. Intentamos ver cuáles son los «patrones de comportamiento» que nos hacen sentir separados de nuestra propia Vida. Podemos ver cuando empezaron esos «síntomas de separación» y podemos descubrir como a veces desde nuestra misma gestación hemos recibido patrones extraños (pensamientos de nuestra madre, de nuestro padre, de nuestro entorno), que nos afectaron psíquicamente haciendo que hoy en día nuestra percepción de las cosas sea como la de ellos, teniendo dificultad al determinar nuestros verdaderos sentimientos o pensamientos con respecto a las cosas.

 

CÓMO LEERLOS

Hay personas que por sí mismas, a través de la meditación, esfuerzo o sencillez, alcanzan descubrir parte de sus registros Akáshicos, pero la mayoría necesitamos de guías, de personas que están en un plano más elevado y que nos ayuden a reconciliar y armonizar todos los estratos de la sociedad, la ciencia, la filosofía, las religiones, las artes y la solidaridad humana. Para leer los Registros Akáshicos se necesita una intensa preparación espiritual que puede ser lograda por quién se lo proponga. A veces el consultante recibe información de alguna de sus vidas pasadas, otras veces no, lo que puede o no ser relevante…lo más importante, es que la persona aproveche los mensajes recibidos, como una guía y orientación para resolver sus conflictos.

Una lectura de los Registros Akáshicos puede movilizarnos profundamente, ayudándonos a tomar resoluciones que cambien nuestro desarrollo personal y espiritual.

En la antigüedad el registro akashico se consultaba en templos sagrados a través de sacerdotes o sacerdotisas que ayudaban a las personas. Los maestros y guardianes de los registros akashicos dan enseñanza y consejo a los seres terrestres para ayudarlos a solucionar de manera menos dolorosa su karma. Las consultas pueden ser de diversos temas, desde lo más material a lo más espiritual, salud, trabajo, dinero, familia, vida espiritual. Se desarrolla con preguntas del consultante y las respuestas que recibirá serán siempre de acuerdo al nivel de apertura que su personalidad le permita. En una lectura la información de vidas pasadas puede o no ser relevante, lo que generalmente es valioso es el guía que se recibe para ayudarnos a elaborar y trabajar los patrones que están presentes en esta vida, las oportunidades para crecer, como también la dirección a tomar.
Se lleva a cabo una lectura para ayudar a encontrar claridad, profundidad y comprensión en aquellas áreas profundas de su vida. Repasa la información que se te da en el contexto de su vida. Esta información se da como el trozo del rompecabezas que estas construyendo. Puede haber información que oriente hacia determinada perspectiva, pero somos nosotros quienes eligen el curso de nuestras vidas. Simplemente toma o descarta lo que se te dice.

NOTA: Para llegar a los registros siempre es mejor hacerlo bajo la vigilancia de alguien que nos oriente, nos guíe y nos ayude, y saber y sentir que se está preparado para saber o conocer cosas trascendentales, que puede que no estemos preparados aún para descubrirlas (causa por la que olvidamos nuestras otras encarnaciones). Estos temas, prácticas y meditaciones son importantes y no se deben tomar a la ligera, como mero hecho de curiosidad, sino como el hecho de ayudarnos a avanzar y a evolucionar espiritualmente, a crecer en este sentido.

«El Akasha, la Luz Astral, puede definirse como el Alma Universal, la Matriz del Universo, el Mysterium Magnum del cual todo cuanto existe ha nacido por separación o diferenciación. Es la causa de la existencia; llena todo espacio infinito…es el mismo espacio».

Fuente: Salvador Suarez

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EL PERDON

¿Qué es el amor sin el perdón? Como una rama de un árbol sin hojas, con la esperanza de que llegue la primavera, para que nuevamente haga aparición la vida.

El verdadero amor nos lo enseñó Jesús y consiste en saber perdonar, perdonarse así como pedir perdón. No puede ser que personas que consideran que aman a alguien, vivan en el resentimiento que envenena la vida, endureciendo los corazones, así que allí tenemos un gran ejercicio mutuo, el del perdón.

Todos tenemos que perdonarnos, pedir perdón y perdonar todos los días, porque fallamos, porque nos equivocamos, porque omitimos, porque dejamos cosas por sobreentendidas, porque no valoramos, porque en suma no vemos muchas veces más allá de nuestros ojos en el corazón de los demás.

Y que maravillosa es la reconciliación; que alegría y felicidad; que paz y sosiego nos brinda el ser capaces de reconciliarnos con nosotros mismos, con los demás y con la vida. ¡Por favor! Dense esa oportunidad, si verdad se aman o si quieren aprender a amar. No se castiguen con el resentimiento, no destruyan sus vidas por el orgullo y la soberbia.

Lo importante en la vida no es lo que hiciste o dejaste de hacer, porque ya pasó y ello no puede ser cambiado, sino lo que realmente tiene importancia es lo que aún no has hecho; sí, todo lo que puedes hacer aún, y lo que puedes dar de ahora en adelante, porque la vida es esperanza de lograr lo que no logramos antes. Y si la vida nos da la oportunidad de corregirnos y mejorarnos con cada nuevo día, ¿por qué no nos la vamos a dar nosotros?

En todo esto hay que ser práctico, ya pasó ¿y ahora que sigue adelante? Debemos preguntarnos ¿cómo podemos cambiar las cosas? ¿Qué podemos hacer para remediarlas? Pues la respuesta es sencilla pero difícil de realizarla cuando nuestro orgullo nos lo impide. Saber pedir perdón, perdonarnos y perdonar.

No podemos exigir que nos perdonen, pero podemos dar el gran paso solicitándolo con humildad. Recordemos que no cede el más débil, sino muchas veces el más fuerte, lo cual lo fortalece a uno aún más.

Hay quien teme perder en esto la dignidad y el honor, muy por el contrario, el amor engrandece, dignifica y honra a quien sabe demostrarlo con humildad. Y no importa quien haya sido el culpable, quien lo provocó o cómo empezó. Por el contrario debemos saber sopesar ¿vale la pena seguir así adoloridos, lastimados, amargados y sufriendo inútilmente? ¿A quién beneficia éste dolor y malestar? ¡Simplemente a nadie! ¡Salgamos de él entonces! Busquémosle el remedio que es muy sencillo y eficaz, directo al problema: la reconciliación.

Hay que ser siempre parte de la solución y no parte del problema en las relaciones humanas, que por ser humanas son imperfectas, sujetas a errores, a malentendidos, a equivocaciones. Ciertamente hay personas que les cuesta más expresar lo que sienten, a pesar de que en otros aspectos de la vida son muy expresivos, sino recordemos a Cyrano de Bergerac, quien era tan diestro en la espada, tan locuaz en la palabra, tan creativo en la rima, tan profundo y capaz en improvisar y hacer poesía, y sin embargo era incapaz de expresar su amor a Rosanna.

Recuerden amados amigos que no podemos acercarnos a la presencia del Profundo para presentar nuestras ofrendas si antes no nos hemos reconciliado con el amigo, con el hermano, con la pareja, con nuestros padres, con nuestros hijos, con la vida y con nosotros mismos.

Somos humanos, tenemos errores y defectos, y probablemente por ellos nos haremos daño y dañaremos una y otra vez en el largo camino de la existencia, pero tenemos ese don del cielo que es la sanación, la sanación en la palabra, en la sonrisa, en la mirada, en las manos y en el corazón. De esa sanación el Maestro Jesús dijo que se activaba con la fe y el trabajo interno, ese trabajo que hay que hacer para moldear el carácter, vencer el orgullo, superar la timidez, doblegar la soberbia. Ayudemos a curar el corazón cristal del planeta aportando la sanación del amor en el perdón y la reconciliación de todos con todos.

Por tanto si nos amamos, debemos ser capaces de perdonar y aceptar al otro tal como es, y no querer cambiarlo a él, sino cambiar nosotros para que viéndonos reflejados los unos en los otros, podamos ayudarnos a ser mejores cada día inspirando al otro con ejemplo.

La vida es tan breve y la oportunidad de disfrutar los unos de los otros es tan corta que no deberíamos darnos el lujo de lastimarnos, ni pasar demasiado tiempo lastimados aferrándonos al dolor, porque todo ello no es constructivo ni sano. Y nunca es tarde para reconciliarnos, mas bien, no esperemos a que sea imposible en esta encarnación que podría terminar en cualquier momento dejando pendientes.

La vida tiene muchas noches oscuras que sobrevendrán solas sin que las busquemos, como para que nosotros las fabriquemos con actitudes que no conducen a la luz y a la alegría, sino a la oscuridad, la tristeza, la amargura y la soledad. Si hoy herimos hoy sanamos, porque lo único y más maravilloso que hoy tenemos, es el día de hoy para reconciliarnos.

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¡ESTA SEÑORA ES MI NOBEL!

Irena Sendler o Sendlerowa (Otwock, Varsovia, 15 de febrero de 1910 – Varsovia, 12 de mayo de 2008), conocida como «El Ángel del Gueto de Varsovia», fue una enfermera polaca que durante la Segunda Guerra Mundial ayudó y salvó a más de dos mil quinientos niños judíos prácticamente condenados, arriesgando su propia vida. Fue candidata al Premio Nobel de la Paz en 2007, aunque finalmente no resultó elegida. Sin embargo, fue reconocida como Justa entre las naciones y se le otorgó la más alta distinción civil de Polonia: la Orden del Águila Blanca (Order Orła Białego).

Cuando Alemania invadió el país en 1939, Irena era enfermera en el Departamento de Bienestar Social de Varsovia el cual llevaba los comedores comunitarios de la ciudad. Allí trabajó incansablemente para aliviar el sufrimiento de miles de personas tanto judías como católicas. Gracias a ella, estos comedores no sólo proporcionaban comida para huérfanos, ancianos y pobres sino que además entregaban ropa, medicinas y dinero.

En 1942 los nazis crearon un gueto en Varsovia, e Irena, horrorizada por las condiciones en que se vivía allí, se unió al Consejo para la Ayuda de Judíos, Zegota. Ella misma lo cuenta: «Conseguí, para mí y mi compañera Irena Schultz, identificaciones de la oficina sanitaria, una de cuyas tareas era la lucha contra las enfermedades contagiosas. Más tarde tuve éxito en conseguir pases para otras colaboradoras. Como los alemanes invasores tenían miedo de que se desatara una epidemia de tifus, toleraban que los polacos controláramos el recinto.»

Cuando Irena caminaba por las calles del gueto, llevaba un brazalete con la estrella de David, como signo de solidaridad y para no llamar la atención sobre sí misma. Pronto se puso en contacto con familias a las que ofreció llevar a sus hijos fuera del gueto. Pero no les podía dar garantías de éxito. Lo único seguro era que los niños morirían si permanecían en él. Muchas madres y abuelas eran reticentes a entregar a sus niños, algo absolutamente comprensible pero que resultó fatal para ellos. Algunas veces, cuando Irena o sus chicas volvían a visitar a las familias para intentar hacerles cambiar de opinión, se encontraban con que todos habían sido llevados al tren que los conduciría a los campos de la muerte.

A lo largo de un año y medio, hasta la evacuación del gueto en el verano de 1942, consiguió rescatar a más de 2.500 niños por distintos caminos: comenzó a sacarlos en ambulancias como víctimas de tifus, pero pronto se valió de todo tipo de subterfugios que sirvieran para esconderlos: sacos, cestos de basura, cajas de herramientas, cargamentos de mercancías, bolsas de patatas, ataúdes… en sus manos cualquier elemento se transformaba en una vía de escape.

Entre los miles de niños y bebés rescatados, uno de los ejemplos que pasó a la posteridad fue el de Elzbieta Ficowska. Ella tenía cinco meses cuando una colaboradora de Sendler le suministró un narcótico y la colocó en una caja de madera con agujeros para que entrara el aire. Fue sacada del gueto junto con un cargamento de ladrillos, en un vagón traccionado por un caballo, en julio de 1942. La madre de Elzbieta escondió una cuchara de plata entre las ropas de su bebé. La cuchara llevaba grabado su apodo, Elzunia, y la fecha de nacimiento: 5 de enero de 1942. Elzbieta fue criada por la ayudante de Sendler, Stanislawa Bussoldowa, una viuda católica. Ficowska dijo más tarde que la fallecida Bussoldowa fue su «madre polaca», para distinguirla de su «madre judía». Durante meses, la madre de Elzunia llamó por teléfono para escuchar los balbuceos de su hija. Muertos sus padres en el gueto, la joven salvada Elzbieta Ficowska fue años después conocida con el apodo de «la niña de la cuchara de plata».

Irena quería que un día pudieran recuperar sus verdaderos nombres, su identidad, sus historias personales y sus familias. Entonces ideó un archivo en el que registraba los nombres de los niños y sus nuevas identidades.

Los nazis supieron de sus actividades. El 20 de octubre de 1943, Irena Sendler fue detenida por la Gestapo y llevada a la infame prisión de Pawiak donde fue brutalmente torturada. En un colchón de paja encontró una estampa de Jesús Misericordioso con la leyenda: “Jesús, en ti confío”, que conservó consigo hasta el año 1979, momento en que se la obsequió a Juan Pablo II.

Ella era la única que sabía los nombres y las direcciones de las familias que albergaban a los niños judíos. Soportó la tortura y se negó a traicionar a sus colaboradores o a cualquiera de los niños ocultos. Fue sentenciada a muerte. Mientras esperaba la ejecución, un soldado alemán se la llevó para un «interrogatorio adicional». Al salir, le gritó en polaco «¡Corra!». Al día siguiente halló su nombre en la lista de los polacos ejecutados. Los miembros de Zegota habían logrado detener la ejecución sobornando a los alemanes, e Irena continuó trabajando con una identidad falsa.

En 1943, durante el Levantamiento de Varsovia, colocó sus listas en dos frascos de vidrio y los enterró en el jardín de su vecina para asegurarse de que llegarían a las manos indicadas si ella moría. Al finalizar la guerra, Irena misma los desenterró y le entregó las notas al doctor Adolfo Berman, el primer presidente del Comité de salvamento de los judíos sobrevivientes. Lamentablemente la mayor parte de las familias de los niños había muerto en los campos de concentración nazis. En un principio los chicos que no tenían una familia adoptiva fueron cuidados en diferentes orfanatos y poco a poco se los envió a Palestina.

Michal Glowinski, a quien Sendler ocultó en un convento en enero de 1943, declaró que el régimen comunista hizo de la historia judía un tema vedado. A eso se sumó que Sendler fue integrante del Partido Socialista, lo cual le ocasionó problemas con los comunistas.1 Según Glowinski, los interrogatorios y el hostigamiento de la policía secreta a Sendler provocaron el nacimiento prematuro de su hijo Andrzej, quien murió dos semanas después. Asimismo, su hija Janina y Adam enfrentaron obstáculos para recibir educación.

Los niños sólo conocían a Irena por su nombre clave «Jolanta». Pero años más tarde, cuando su foto salió en un periódico luego de ser premiada por sus acciones humanitarias durante la guerra, un hombre la llamó por teléfono y le dijo: «Recuerdo su cara, usted es quien me sacó del Gueto.» Y así comenzó a recibir muchas llamadas y reconocimientos.

En 1965 la organización Yad Vashem de Jerusalén le otorgó el título de Justa entre las naciones y se la nombró ciudadana honoraria de Israel.

En noviembre de 2003 el presidente de la República, Aleksander Kwasniewski, le otorgó la más alta distinción civil de Polonia: la Orden del Águila Blanca (Order Orła Białego). Irena fue acompañada por sus familiares y por Elzbieta Ficowska, «la niña de la cuchara de plata».

Pero Irena Sendler nunca pensó que recibiría homenaje alguno por sacar subrepticiamente a los 2.500 niños judíos del gueto de Varsovia, ni por soportar las torturas de los nazis o pasar décadas hostigada por el régimen comunista que siguió a la guerra. Según ella lo expresó, «esos actos fueron la justificación de mi existencia en la tierra, y no un título para recibir la gloria». En referencia a las visitas incesantes que recibía, expresó: «Estoy muy cansada; esto es demasiado para mí».

En el año 2007 el gobierno de Polonia la presentó como candidata para el premio Nobel de la Paz. Esta iniciativa fue del Presidente Lech Kaczynski y contó con el apoyo oficial del Estado de Israel —a través de su primer ministro, Ehud Ólmert— y de la Organización de Supervivientes del Holocausto residentes en Israel. Las autoridades de Oświęcim (Auschwitz en alemán) expresaron su apoyo a esta candidatura, ya que consideraron que Irena Sendler fue uno de los últimos héroes vivos de su generación, y que demostró una fuerza, una convicción y un valor extraordinarios frente a un mal de una naturaleza extraordinaria. Finalmente el galardón fue concedido a Al Gore por unas diapositivas sobre el Calentamiento Global… y en 2009, a Obama, sólo por buenas intenciones.

Irena Sendler falleció en Varsovia (Polonia), el 12 de mayo de 2008, a los 98 años de edad.

La vida de esta heroína ha sido llevada a la pequeña pantalla por la CBS en The Courageous Heart of Irena Sendler, donde ha sido interpretada por la ganadora de un Oscar Anna Paquin.

Fuente: Wikipedia

Gran mensaje… ¡No permitamos que se olvide nunca!

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Ser Humano

Sin hacer distinciones, por todas las naciones un nuevo llamado luminoso comienza a destellar. Es la invitacion a estrenar una rutilante y magistral obra, que con su palpitante gloria convertira a la Tierra en un majestuoso y vibrante lugar, donde todos podran amar e interactuar conscientemente. La flamante obra mundial se llama Ser Humano, y su puesta en escena es inminente. Solo se necesita de mas gente que la sienta protagonizar.

Necesitamos con urgencia magos, payasos, musicos, pintores, poetas, bailarines, artesanos, humoristas. Gente que sepa reir, que se anime a fluir. Gente que quiera jugar a volar con sus dones y talentos. Gente que comparta su riqueza interna y este dispuesta a enseniar para seguir aprendiendo. Gente solidaria que se mueva con entereza. Gente que ame la naturaleza, que mire a los ojos y cree entornos de paz. Gente noble, de buen corazon, que confie en su voz interior y trabaje, con amor, en lo que verdaderamente sienta. Necesitamos gente que se anime a Ser, para embellecer el escenario de la vida.

Olvidamos que sabiamos co-crear e inconscientemente escenificamos una obra de horror que nos permitio experimentar el miedo en sus multiples facetas, llegando al insensible extremo de creer que nada teniamos que ver con semejante desborde de locura, odio, sangre y sufrimiento. Ahora vamos despertando y podemos reconocer que fuimos participes necesarios para consolidar marcos oscuros, asfixiantes y densos.

Aceptar nuestro poder colectivo para materializar implica dejar de suponernos victimas, para sentirnos responsables de todo lo que manifestamos.

Comprendes ahora por que te llega este llamado a Ser protagonista? No es dinero lo que falta para que la fulgurante obra se estrene. Solo es necesario abrir bien grande el corazon, cambiar la percepcion y confiar en nuestra guia interna, para volvernos mas sensibles, conscientes y humanos.

Desde la perspectiva espiritual, todo, sin excepcion, constituyo un gran aprendizaje. Este contexto nos permitio experimentar la hostilidad, la desarmonia, la fragmentacion, la marginacion, el egoismo, la crueldad, la indiferencia, el desconsuelo y un sin numero de sentimientos que surgieron a raiz de haber relegado a la energia femenina, que es la que nos otorga el complemento necesario para alcanzar el equilibrio y vibrar en Unidad.

Te gustaria participar en la nueva obra? Sumarse es sencillo. Requiere que seamos conscientes de lo que hacemos y permanezcamos alineados con la pureza de nuestra esencia; sin olvidar que somos espiritus que personificamos una magnifica experiencia humana que nos brinda la oportunidad de plasmar la luz que llevamos dentro.

No hay por que temer. La clave esta en confiar. El entorno es movilizador porque los cimbronazos que presenciamos van destronando las viejas estructuras que por miles de anios sirvieron para teatralizar el camino del dolor. Ahora llego el momento de encarnar una obra mas colorida, amorosa y reluciente, en donde seamos conscientes del papel humano a interpretar.

Habias notado que si no fuese tan real como parece, si no experimentasemos que el cuerpo nace, se desarrolla, envejece y fallece, lo vivenciado en este plano vibratorio nunca podria ser tan aleccionador? Celebremos lo vivido y sigamos aprendiendo. Es tiempo de dar un nuevo salto evolutivo que nos permita extender las alas y liberar, con maestria, lo mas valioso y cristalino de nuestro potencial. Desde el corazon, abramos juntos el telon y demos vida a Ser Humano.

Por: Julio Andres Pagano