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Un corazón que escuche

Un médico psicólogo atendía una consulta en un hospital, sus pacientes eran adolescentes. Cierto día le derivaron un joven de 14 años que desde hacía un año no pronunciaba palabra y estaba internado en un orfanato. Cuando era muy pequeño, su padre murió. Vivió con su madre y abuelo hasta hacía un año a los 13 muere su abuelo, y tres meses después muere su madre en un accidente.

Solo llegaba al consultorio y se sentaba mirando las paredes, sin hablar. Estaba pálido y nervioso.

Este médico no podía hacerlo hablar, comprendió que el dolor del muchacho era tan grande que le impedía expresarse, y él, por más que le dijera algo, tampoco serviría de mucho. Optó por sentarse y observarlo en silencio, acompañando su dolor.

Después de la segunda consulta, cuando el muchacho se retiraba, el doctor le puso una mano en el hombro: “Ven la semana próxima si gustas…. duele, ¿verdad?” el muchacho lo miró, no se había sobresaltado ni nada… solo lo miró y se fue.

Cuando volvió a la semana siguiente el doctor lo esperaba con un juego de ajedrez. Así pasaron varios meses, sin hablar, pero el notaba que David ya no parecía nervioso y su palidez había desaparecido. Un día, mientras el doctor miraba la cabeza del muchacho quien estudiaba inclinado hacia el tablero, pensaba en lo poco que sabemos del misterio del proceso de curación.

De pronto… David alzó la vista y lo miró: “Le toca – le dijo”

Ese día empezó a hablar. Hizo amigos en la escuela, ingreso a un equipo de ciclismo. Y comenzó una nueva vida, su vida.

Posiblemente el medico le dio algo, pero también aprendió mucho de él. Aprendió que el tiempo hace posible lo que parece dolorosamente insuperable. Aprendió a estar presente cuando alguien nos necesita, a comunicarnos sin palabras. Basta un abrazo, un hombro para llorar, una caricia… un corazón que escuche.

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Frecuencia 432Hz

¿CUÁNDO NOS CAMBIARON LA FRECUENCIA DE 432 Hz a 440 Hz Y PORQUÉ?

Un ministro de propaganda nazi llamado Joseph Goebels creó un decreto universal en 1939 por el cuál se instaba a todo el mundo a afinar el LA musical a 440 Hertzios, en lugar de a 432 Hz, frecuencia a la que se afinaba toda la música hasta el momento.

Desde 1939 hasta hoy en día se ha entonado a esa frecuencia.

Esto provoca en la gente pensar y sentir de una manera determinada y se la mantiene sumida en un desorden interno.

En 1953 el decreto de Goebels fue aprobado por parte de la Organización Internacional de Normalización (ISO).

Esto ocurrió a pesar de los esfuerzos de un gran número de músicos franceses que apoyados por el Conservatorio de París, organizaron un referéndum para preservar el LA afinado a 432 Hz.

El LA afinado a 432hz ha estado oculto al mundo por ser el punto de balance sónico de la naturaleza.

“432 Hz vibra en los principios de la media de oro PHI y unifica las propiedades de la luz, tiempo, espacio, materia, gravedad y el magnetismo con la biología, el código del ADN y la conciencia.

La afinación natural a 432 Hz tiene efectos profundos en la consciencia y también en el nivel celular de nuestro cuerpo.

“Por la re-sintonización de instrumentos musicales y el uso de la afinación de concierto a 432 hertzios en vez de 440 hertzios, tus átomos y el ADN empiezan a resonar en armonía con la espiral de PHI de la Naturaleza.” (Brian T. Collins)

Toda la música que escuchamos en este momento, genera una frecuencia inarmónica con el planeta y con el organismo humano.

Una nota hace 12 armónicos, porque pone en resonancia las 12 notas de la escala musical (con medios tonos y sostenidos).

Las notas hacen 12 armónicos, cuando se toca una nota afinada a un LA afinado a 432 Hz. Cuando uno toca en un LA afinado a 440 Hz, sólo se hacen 8 armónicos. La música afinada a 440 Hz es música muy pobre.

La frecuencia del planeta Tierra es de 8 Hz. Las ondas alfa, la frecuencia del cerebro en estado de relajación profunda, son ondas a 8 Hz. Afinar a 440, hace que la base no sea 8, sino 8’25, lo cual significa que los armónicos que generan no son armónicos con el planeta.

El Ser Humano funciona en un rango de frecuencia que va de 16 a 32 Hertzios, lo que equivale en la escala musical, del do al do, o sea, una octava.

Afinar a 440 Hz tampoco es armónico con la frecuencia del Ser Humano porque la base es 16,5.

La primera alteración física que podemos notar cuándo llevamos un rato escuchando música, es cansancio, fatiga, ganas de no hacer nada, y esto sucede porque los armónicos de la música no encajan con la frecuencia vibratoria del ser humano.

La frecuencia en la que nos mete la música afinada a 440 Hz nos hace sentir inseguridad, miedo, angustia y desorden interno.

Durante muchos años ha interesado que la humanidad esté sumida en la oscuridad.

Si la música no está en armonía con el planeta, no está en armonía con el Ser humano y cómo consecuencia se producen alteraciones en ambos.

Para evitar que esto continúe sucediendo, deberíamos afinar la música a 432 Hz. Y podemos hacerlo pasando toda nuestra música al ordenador, y utilizar un programa que permita bajar la frecuencia. Las interpretaciones sonarán un poco más lentas, pero es casi imperceptible.

Hay programas de ordenador que sirven para manejar, editar y grabar música. Por ejemplo el de Mac, Garage Band.

Esta música después se debe pasar a DVD en lugar de en CD, porque los CD’s no tienen capacidad de manejar 12 armónicos, sólo manejan 8 armónicos, y no serviría de nada porque estaríamos recortando 4 armónicos.

La música grabada en CD es cortante, dura, fría, en cambio grabada en DVD es más cálida porque permite grabar con los 12 armónicos.

-Fuente Externa-

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Cada organo dañado responde a un sentimiento

Emociones

Las enfermedades son una tentativa de autocuración, una reacción biológica de supervivencia frente a un acontecimiento emocionalmente incontrolable, de manera que cualquier órgano dañado corresponde a un sentimiento preciso y tiene una relación directa con las emociones y los pensamientos. Junto al doctor Philippe Levy, Flèche creó nuevos protocolos para organizar un método de diagnóstico original emocional y una nueva forma de terapia breve que busca en las emociones el origen y la solución a las enfermedades. Tiene publicados 17 libros sobre la descodificación biológica, cuatro de ellos traducidos al español. El cuerpo como herramienta de curación (Obelisco) ha vendido tres ediciones

El cuerpo es nuestra herramienta de curación?

Yo era enfermero en un hospital de Normandía y observe que pacientes con la misma enfermedad, tratamiento y doctor evolucionaban de manera muy diferente.

Bueno, cada uno es cada cual…

Exacto, mi hipótesis es que las enfermedades son una metáfora de las necesidades físicas y emocionales de nuestro cuerpo. Cuando no hay una solución exterior a esa necesidad, hay una solución interior.

¿Eso es para usted la enfermedad?

Sí, una solución de adaptación. Cada órgano del cuerpo quiere satisfacer su propia función, es decir, atrapar oxígeno, alimentos… Si el cuerpo quiere comer, pero en el exterior hay guerra y no lo consigue en un plazo razonable, se produce un shock.

¿Nace el conflicto?

Sí, el inconsciente inventa una vía suplementaria de supervivencia: un síntoma, que es una solución o una tentativa de solución inconsciente e involuntaria a ese shock vivido. En ese caso, el miedo a morir de inanición atacaría el hígado.

Póngame otro ejemplo.

Una persona que siempre tiene prisa puede desarrollar un nódulo en el tiroides, que envía más tiroxina y aumenta el metabolismo del cuerpo, eso la hará más rápida.

Pero tener prisa es psicológico.

Todo lo que captamos a través de los cinco sentidos, de los captadores neurovegetativos que vienen del interior del cuerpo, lo que pensamos o imaginamos, se traduce en realidad biológica.

¿Y provoca un síntoma?

Si no hay una solución concreta y consciente, sí. De manera que si escuchamos algo muy desagradable que nos afecta podemos tener acidez de estómago. Y hay algo muy importante que tener en cuenta.

Dígame.

El cerebro no distingue entre lo real o lo imaginario. Un trozo de limón en la boca o la idea de un trozo de limón en la boca provocan la misma salivación. En función del sentimiento particular, el shock afecta a una zona precisa del cerebro, visible por el escáner, a un órgano y a una realidad energética.

¿Realidad energética?

Somos una unidad compuesta de cuatro realidades inseparables: orgánica, cerebral, psíquica y energética. No hay ni una sola célula del cuerpo que escape al control del cerebro, y este no escapa al control del pensamiento, consciente o inconsciente; de manera que ni una célula del cuerpo escapa al psiquismo. Un shock siempre va acompañado de un sentimiento personal que repercute en los cuatro niveles biológicos.

¿Y es irreversible?

Cuando encontramos la solución esos cuatro niveles sanan simultáneamente. Una paciente tenía dolor en el hombro. “¿Desde cuándo?”, le pregunté. “La primera vez estabas sola con mis hijos” “Si estas con tus hijos, no estás sola, ¿quién falta?” “Mi marido que nunca está, yo necesito estar arropada”. Cuando lo reconoció, el dolor desapareció.

A lo largo de un día no satisfacemos todas nuestras necesidades fundamentales.

Cuando no las satisfacemos, nace una emoción. Si esa emoción se libera en el exterior bajo una forma artística, a través de la palabra, el baile o los sueños… todo va bien. Cuando el acontecimiento no está expresado, queda impreso y el cuerpo será el último teatro de ese evento.

¿Todo conflicto provoca enfermedad?

No, es necesario que sea dramático, imprevisto, vivido en soledad y sin solución. Cuando se dan estos cuatro criterios, el trauma se manifestará a través de la biología.

¿Distintas emociones corresponden a distintos órganos del cuerpo?

Sí, todo lo que tiene que ver con la epidermis responde a conflictos de separación; el esqueleto, a una desvalorización; la vejiga corresponde a conflictos de territorio. Para las mujeres diestras, problemas en el seno y hombro izquierdos corresponden a problemas con los hijos y viceversa para las zurdas; los desajustes en el seno y hombro derechos corresponden para las diestras a problemas con la pareja y viceversa.

¿Estómago e intestino?

No tener lo que se quiere y no poder digerir lo que se tiene corresponde al duodeno y estómago. El colon corresponde a un conflicto asqueroso, podrido. En el recto están los problemas de identidad: “No me respetan y me dejan de lado”. Los riñones es la pérdida de puntos de referencia. Los huesos: grave conflicto de desvalorización…

¿Lo adecuado para estar sano?

Revalorizar las emociones, ser consciente de las emociones y expresarlas, es decir: bailar más a menudo. La gente está mucho tiempo en lo emocional pero son emociones procuradas: fútbol, cine… Un malestar compartido disminuye a la mitad, continúa compartiéndolo y acabará desapareciendo. Una felicidad compartida se multiplica por dos.

La ira y la violencia se expresan a sus anchas.

Un hombre tiene miedo, el miedo produce rabia, y la descarga enfadándose con su mujer. Cuando estamos en contacto con la emoción auténtica, se transforma; cuando lo estamos con la emoción de superficie, no hay cambio. Si el hombre se dice: “Lo que tengo es miedo”, su miedo disminuye a la mitad. Hay que tomar conciencia de uno mismo.

Entrevista a: Christian Flèche, psicoterapeuta, padre de la teoría de la descodificación biológica. 53 años. Nacio en Arcachon y vive en la Provenza. Casado, tres hijos. Licenciado en Enfermería.
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Cuarzos: un camino para la manifestación

Los cristales de cuarzo transparentes es un tipo de cristales que conocemos desde siempre.

Su presencia en el camino evolutivo del ser humano ha sido constante a través de los tiempos.

El cuarzo es la sal de la tierra, un ingrediente característico del planeta.

Incluye bióxido de Silicio, uno de los compuestos minerales más comunes de la Tierra. Es interesante observar que también el ser humano se compone en buena medida de bióxido de silicio. La correspondencia energética está servida…

Los cristales de cuarzo han alcanzado un estado evolutivo perfecto. Las seis caras de un cristal de cuarzo simbolizan seis chakras y su punta la corona, la conexión con el Infinito.

La mayor parte de los cristales tienen una base más o menos plana, que los arraiga a la tierra. A menudo son más apagados o lechosos en la base y transparentes en la punta. Este fenómeno refleja la evolución de la conciencia, que parte de lo sombrío, de la energía generadora de la Madre Tierra y se va aclarando hasta alcanzar el punto de enlace con el Yo Infinito… La Luz Cósmica.

Los cristales de Cuarzo transparentes demuestran que la materia alcanza un estado de perfección física capaz de irradiar Luz pura y blanca. Son el símbolo de alineación entre la Tierra y el Cosmos. La armonía entre ambos.

Los cristales de Cuarzo emitan la Luz blanca de la Divinidad; mediante el tacto, la contemplación, el uso, la meditación, o llevándolos consigo, podemos trabajar con esa Luz en el plano físico. El Cuarzo estimula los mundos más sutiles y finos del Ser.

Cada cristal es único, con personalidad propia, lecciones y experiencias irrepetibles, al igual que el ser humano. El interés y destino de ambos es el mismo: Conectar con la Esencia Cósmica y manifestarla en el plano físico.

La energía del Cuarzo posee la extraordinaria habilidad de vibrar con todas las frecuencias del espectro de colores, del negro al amarillo, del verde al rosa, y del azul al violeta.
Así nos enseña a manifestar la claridad y pureza de la Luz blanca en frecuencias bajas y más densas.

De su capacidad para asimilar todos los colores, aprenderemos como hacer vibrar simultáneamente los siete centros de chakras principales, sin dejar de mantener una perfecta armonía con la Luz.
Ese es el mayor desafío para el Ser en su vertiente física: Utilizar todos los centros creativos, y manifestar conscientemente el empleo de la Luz.

Integración de la esencia cristalina

En el centro del Ser reside la presencia inefable de la Divinidad.

Es fuerza que estimula y anima la Creación según una infinita variedad de formas y criaturas.
La mayor realización a nuestro alcance es la identificación consciente con esa presencia e incluso su metamorfosis en esencia cristalina sin abandonar por eso nuestra forma de vida orgánica.

La activación plena e integración armoniosa de nuestros doce chakras es un requisito esencial para dar el paso definitivo en la evolución humana.

La esencia cristalina es Luz. Integrar y manifestar la Luz en el plano Físico es la tarea a realizar.

Nuestros amigos los cristales nos ayudarán a hacerlo.

Meditando, usando su capacidad de ayuda al cambio y la integración de la Luz el camino se hará más fácil y llevadero.

Trabajando con ellos, armonizándonos con su esencia cristalina, terminaremos por captar sus mensajes, manifestándolos en nuestra conciencia y arraigándolos en nuestro plano físico.

Entenderemos sus señales internas y conoceremos hasta donde alcanza su potencial.

Fuente Externa

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Tu puedes sanar tu vida

Aunque posee una de las editoriales más famosas del mundo, la vida de Louise Hay no ha sido un camino de rosas. Ella misma nos la cuenta desde la distancia que produce el tiempo. Una mirada íntima y personal a su pasado, sus experiencias y cómo empezó a aplicar sus propias enseñanzas en ella misma. Sin embargo, en el camino de la memoria no anda sola. Los principales autores de la Hay House, nos relatan sus propias vivencias y el impacto que los libros de Louise Hay causaron en ellos en su momento.