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Dinero y conciencia

La forma de pensar de los últimos siglos nos ha llevado a una situación insostenible, tanto social como ecológicamente. La actual crisis económica y financiera es fruto de este pensamiento llevado a sus límites. Es, pues, evidente que hay que cambiar esa vieja forma de pensar y fundar una nueva economía a partir de la renovación y vivificación de conceptos como el trabajo, el dinero, el beneficio y la responsabilidad. En el marco de un banco como Triodos bank se redefinen los términos del consumo, del ahorro y de la donación, transformándolos en actos responsables Promocionando el consumo responsable gracias a la inversión en empresas sostenibles y la donación responsable a ONG y fundaciones, Triodos bank es representante de la banca ética. Defiende un ideal de conciencia, compromiso y coraje que lejos de ser utópicos deben ser los nuevos paradigmas del siglo XXI, único camino hacia un individualismo ético.

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La Parabola del Reparto (Reflexion)

Un hombre alcanzó la suma del poder de su nación, y apesadumbrado de las miserias que veía, cifró su felicidad en lograrla para sus compatriotas. Meditó lo que haría, y decidió que se le entregaran todos los bienes materiales de la nación para repartirlos.

Así se hizo, los distribuyó con extremada equidad entre todos, y suponiendo cumplida su misión, se alejó del país. Pero pronto volvieron las desigualdades y aflicciones, y anhelaron el regreso de quien les prometiera la felicidad

Por fin un día entró en la capital un pobre viejo encorvado, y ante la ansiosa muchedumbre, habló de esta manera:

Al repartir los bienes materiales de la nación, creí hacerlos iguales y dichosos, y no hice más que perturbar las leyes de la vida, que dan la compensación de cada esfuerzo, que empujan al indolente, que liman con el dolor las asperezas, y restablecen la justicia a través de aparentes contradicciones. Y ahora, estoy entre ricos y pobres, amos y esclavos, sinceros y traidores, laboriosos y haraganes, ingeniosos y torpes, sangradores y desangrados.

Y juntando las manos cual si rezara exclamo:

¡Los verdaderos bienes no pueden ser repartidos. Nadie cambiará su destino, sino ustedes mismos. Consigan por su propio esfuerzo la inteligencia y la virtud, y entonces serán iguales; entonces sí tendrán todos la felicidad posible en este mundo.

-Autor Desconocido