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Objetos no identificados gigantescos orbitando alrededor del sol

Sorprendentes imágenes tomadas por la cámara Stereo de la NASA en Enero del 2010.

Y aunque la NASA no se dispone a confirmar ciertas respuestas satisfactorias, los ufologos parecen tener la respuestas clave que la agencia espacial no se dispone dar a conocer.

Mediante este insólito descubrimiento se piensa que si se tratan de naves extraterrestres las cuales se estarían abasteciendo de alguna clase de energía solar, o posiblemente monitoreando algún proceso o trabajando de alguna manera con el astro, aunque existen variadas opiniones.

Pero si nos ponemos a pensar, no tenemos muchas opciones, ya que si no son meteoritos, ni satélites, o estación espacial alguna pues no existe absolutamente nada hecho por el hombre que resista a tales temperaturas y radiación…asi que no podemos hacer demasiadas teorías.

No creen?

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Hubble a fotografiado la agonia de una estrella moribunda

El fantástico telescopio espacial Hubble ha obtenido una nueva e impactante imagen digna de encabezar un obituario cósmico.

La fotografía muestra la agonía de una estrella moribunda, la NGC 6210, localizada a 6.500 años luz de la Tierra, en la constelación de Hércules. La estrella, ligeramente menos masiva que nuestro Sol, se encuentra en la última parte de su vida, y sufre ya los estertores que preceden a la muerte.

Esos espamos han expulsado diferentes depósitos de materia que dan a la nebulosa que la rodea su extraña forma de bulbo. La estrella es tremedamente vieja. Podría tener alrededor de 10.000 millones de años, el tiempo de vida que se estima para una estrella similar a la que nos alumbra.

La imagen del Hubble muestra con un detalle sin precedentes la parte interna de la nebulosa planetaria NGC 6210, la cáscara de polvo y gas expulsada por la estrella al final de su existencia. La estrella, situada en el centro, está rodeada de una burbuja fina y azulada, entrelazada con gas rojizo donde los agujeros y filamentos son claramente visibles.

La vida de una estrella termina cuando se acaba el combustible de su motor termonuclear. Cuando está a punto de morir, se vuelve inestable y expulsa sus capas exteriores, lo que forma la nebulosa. Lo que queda es una pequeña enana blanca, una viejecita espacial con mucho que contar pero que no resistirá demasiado. Poco a poco, se enfriará y se desvanecerá lentamente. Produce escalofríos pensar que esta imagen puede parecerse mucho a lo que le sucederá en el futuro a nuestro Sol. Claro que eso no ocurrirá hasta dentro de unos 5.000 millones de años.

Fuente: ABC

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¿Y si Plutón, después de todo, sí es un planeta?

A 9.000 millones de km de distancia, en la última frontera del Sistema Solar, la «guerra de los mundos» continúa. Por ahora son datos preliminares, pero las observaciones de tres equipos diferentes de astrónomos realizadas durante este fin de semana en Chile podrían suponer que Plutón recupere su perdido título de ser el mayor objeto del cinturón de Kuiper, el helado y aún casi desconocido anillo de objetos más allá de la órbita de Neptuno.
Los científicos, en efecto, han aprovechado el paso del planeta enano Eris por delante de una pequeña estrella para determinar que, después de todo, ese objeto podría ser ligeramente más pequeño que el degradado Plutón.
Fue precisamente el descubrimiento de Eris lo que, en 2005, supuso que el «noveno planeta» del Sistema Solar dejara de ser considerado como tal.
El Sistema Solar
La ocultación de la estrella por Eris (ver vídeo) era algo que se esperaba. Y se sabía también que el fenómeno sería visible precisamente desde las montañas del norte de Chile, un lugar en el que abundan los observatorios. Por eso había tantos científicos pendientes durante la noche del 6 de noviembre. En concreto, tres observatorios chilenos, que el pasado sábado apuntaron sus telescopios hacia una pequeña estrella de magnitud 17 en la región central de la constelación Cetus.
Se trataba de medir la ocultación de esa estrella al pasar Eris por delante de ella. Lo que nadie podía imaginar es que el resultado de esas observaciones traería aparejada una sorpresa semejante. La ocultación, en efecto, fue mucho más breve de lo que se esperaba. En lugar de los cerca de dos minutos previstos, la estrella apenas desapareciò la mitad de ese tiempo, lo que es un claro signo de que el objeto que pasaba por delante (Eris) es más pequeño de lo que se pensaba.
Eris es más pequeño
El diámetro estimado de Plutón es de 1.172 km, con un margen de error de diez Km. Y las mediciones de Eris realizadas en 2005 por Mike Brown, su descubridor, arrojaban para el nuevo objeto un diámetro de cerca de 2.400 km. Si Eris era mayor que Plutón, no era lógico que este último siguiera considerándose como un planeta. Además, en aquella remota región de nuestro sistema planetario podría haber decenas de otros objetos del mismo tamaño de Eris, o incluso mayores.
Sin embargo, las mediciones de este fin de semana podrían devolver las cosas a su estado anterior. Eris, en efecto, no tendría, según los nuevos datos, más de 1.100 km de diámetro. Es decir, sería algo más pequeño que Plutón. Y se da la circunstancia, además, de que gracias a la ocultación las mediciones del tamaño de Eris pueden ser mucho más precisas que las obtenidas hasta ahora.
El hallazgo ha sido recibido con expectación por científicos de todo el mundo, que están ahora a la espera de confirmar los datos. Otras mediciones de Eris por parte de los telescopios espaciales Hubble y Spitzer también han arrojado, en los últimos años, valores que indicaban que ese objeto transneptuniano es mayor que Plutón.
Sin embargo, los astrónomos se han dado cuenta que el eje de rotación de Eris está apuntando hacia el Sol, un aspecto que mantendría el hemisferio iluminado por el sol más caliente que el valor promedio y esto sesgaría cualquier medición infrarroja hacia valores más altos.
La cuestión, por lo tanto, sigue abierta. Y un nuevo episodio de esta historia no ha hecho más que empezar. Un episodio que podría incluso terminar con la devolución a Plutón de su perdida condición de planeta.
Fuente: ABC
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Fantásticas imágenes de la Luna

Chang’e 2, lanzada hace un mes hacia nuestro satélite, muestra la superficie lunar en un espectacular vuelo a tan solo quince kilómetros

El pasado octubre, la agencia espacial china (China National Space Administration, CNSA) lanzó al espacio la sonda lunar Chang’e 2, con el objetivo de conocer mejor nuestro satélite natural, que todavía alberga grandes misterios. La nave ha grabado en vídeo sus fases de maniobra, desde el despliegue de sus paneles solares hasta su acceso a la órbita baja lunar. Además, ha obtenido espectaculares imágenes de la superficie de la Luna, en las que se aprecian los cráteres y las irregularidades del suelo selenita. La grabación es tan impresionante que parece que podemos rozar la luna con los dedos.

Mientras que el espacio aguarda a que encontremos una forma más sencilla de llegar a él, y la NASA lucha con los múltiples recortes en su presupuesto, aquellos países que pueden continuar con su propia exploración espacial siguen adelante. Uno de ellos es China, un jugador que ha adquirido una gran relevancia al anunciar una misión lunar tripulada dentro de los próximos quince años.
Un anuncio similar fue hecho por la India, lo que podría abrir las puertas a una nueva «carrera espacial» en el continente asiático, aunque sin el contexto de Guerra Fría existente en la década de los ’60. El programa chino de sondas «Chang’e» busca obtener información muy detallada sobre la superficie lunar, algo que no se limita a imágenes de alta resolución, sino también a su composición química y a la detección de determinados elementos considerados «útiles». Primero fue lanzada Chang’e 1, en octubre de 2007, y finalizó su misión con un impacto controlado sobre la Luna, tras un año, cuatro meses, y 175 GB de datos transmitidos.
Un alunizaje en 2013
El 1 de octubre pasado, la CNSA lanzó a Chang’e 2, coincidiendo con los festejos del Día Nacional de la República Popular de China, 61 años desde su creación. La misión de Chang’e 2, además de resultar una «versión recargada» de Chang’e 1, es realizar estudios y obtener información aún más detallada para lo que será el «alunizaje suave» de la sonda Chang’e 3, programada para 2013.
La región para el alunizaje sería Sinus Iridum, ubicada a los pies de Montes Jura y considerada parte de la sección noroeste de Mare Imbrium. Sin embargo, Chang’e 2 no sólo se ha limitado a transmitir imágenes de ese lugar, sino que también han aparecido vídeos revelando algunas de sus fases de maniobra. En algunos es posible observar el despliegue de sus paneles solares, y su entrada a la órbita lunar.

En otros vídeos, podemos mirar cómo la sonda dispara su motor principal para reducir su órbita, y finalmente cómo realiza una pasada a alta velocidad sobre Sinus Iridum a solamente quince kilómetros de la superficie. Aunque la duración de su misión será mucho más corta que la de la sonda anterior (estimada en seis meses), si la Chang’e 2 ya pudo proveer imágenes y vídeos de esta clase tras estar poco más de un mes en el espacio, hay razones para esperar con ansias todo lo que pueda transmitir en los meses siguientes.

Texto: ABC

Video:

[Youtube=http://www.youtube.com/watch?v=goQiXoFDExk]

[Youtube=http://www.youtube.com/watch?v=1Vipgo5CZZY]

[Youtube=http://www.youtube.com/watch?v=HcxPiZfJ0e4]

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El agujero negro recién nacido

Descubierto por el telescopio de rayos X Chandra

Los astrónomos de la NASA han hallado indicios del agujero negro más joven encontrado hasta ahora: sólo tiene 30 años.

Se trata de una oportunidad única para que los científicos puedan estudiar el nacimiento de un agujero negro. El descubrimiento ha sido posible gracias a Chandra, el telescopio de rayos X más potente del mundo. 

Según la NASA, se trata de la primera vez que logran identificar con tanta precisión la edad de un agujero negro.

Este agujero negro podría ayudar a los científicos a comprender mejor cómo explosionan las estrellas masivas.

El observatorio espacial Chandra fue lanzado en 1999. Tiene una resolución ocho veces superior y es capaz de detectar fuentes 20 veces más débiles que cualquier otro telescopio de las mismas características.

Ha obtenido imágenes sin precedentes de objetos y de episodios violentos que se producen en el Universo a altísimas temperaturas. Se trata de una valiosa herramienta para estudiar física de manera detallada en un laboratorio único, el Universo, cuyas condiciones no pueden ser reproducidas en la Tierra.

Informe oficial de la NASA  http://www.nasa.gov/home/hqnews/2010/nov/HQ_10-299_CHANDRA.html

Para entender lo que es un agujero negro empecemos por una estrella como el Sol. El Sol tiene un diámetro de 1.390.000 kilómetros y una masa 330.000 veces superior a la de la Tierra. Teniendo en cuenta esa masa y la distancia de la superficie al centro se demuestra que cualquier objeto colocado sobre la superficie del Sol estaría sometido a una atracción gravitatoria 28 veces superior a la gravedad terrestre en la superficie.

Una estrella corriente conserva su tamaño normal gracias al equilibrio entre una altísima temperatura central, que tiende a expandir la sustancia estelar, y la gigantesca atracción gravitatoria, que tiende a contraerla y estrujarla.

Si en un momento dado la temperatura interna desciende, la gravitación se hará dueña de la situación. La estrella comienza a contraerse y a lo largo de ese proceso la estructura atómica del interior se desintegra. En lugar de átomos habrá ahora electrones, protones y neutrones sueltos. La estrella sigue contrayéndose hasta el momento en que la repulsión mutua de los electrones contrarresta cualquier contracción ulterior.

La estrella es ahora una «enana blanca». Si una estrella como el Sol sufriera este colapso que conduce al estado de enana blanca, toda su masa quedaría reducida a una esfera de unos 16.000 kilómetros de diámetro, y su gravedad superficial (con la misma masa pero a una distancia mucho menor del centro) sería 210.000 veces superior a la de la Tierra.

En determinadas condiciones la atracción gravitatoria se hace demasiado fuerte para ser contrarrestada por la repulsión electrónica. La estrella se contrae de nuevo, obligando a los electrones y protones a combinarse para formar neutrones y forzando también a estos últimos a apelotonarse en estrecho contacto. La estructura neutrónica contrarresta entonces cualquier ulterior contracción y lo que tenemos es una «estrella de neutrones», que podría albergar toda la masa de nuestro sol en una esfera de sólo 16 kilómetros de diámetro. La gravedad superficial sería 210.000.000.000 veces superior a la que tenemos en la Tierra.

En ciertas condiciones, la gravitación puede superar incluso la resistencia de la estructura neutrónica. En ese caso ya no hay nada que pueda oponerse al colapso. La estrella puede contraerse hasta un volumen cero y la gravedad superficial aumentar hacia el infinito.

Según la teoría de la relatividad, la luz emitida por una estrella pierde algo de su energía al avanzar contra el campo gravitatorio de la estrella. Cuanto más intenso es el campo, tanto mayor es la pérdida de energía, lo cual ha sido comprobado experimentalmente en el espacio y en el laboratorio.

La luz emitida por una estrella ordinaria como el Sol pierde muy poca energía. La emitida por una enana blanca, algo más; y la emitida por una estrella de neutrones aún más. A lo largo del proceso de colapso de la estrella de neutrones llega un momento en que la luz que emana de la superficie pierde toda su energía y no puede escapar.

Un objeto sometido a una compresión mayor que la de las estrellas de neutrones tendría un campo gravitatorio tan intenso, que cualquier cosa que se aproximara a él quedaría atrapada y no podría volver a salir. Es como si el objeto atrapado hubiera caído en un agujero infinitamente hondo y no cesase nunca de caer. Y como ni siquiera la luz puede escapar, el objeto comprimido será negro. Literalmente, un «agujero negro».

Hoy día los astrónomos están buscando pruebas de la existencia de agujeros negros en distintos lugares del universo.

Fuente: Nasa y ElMundo